El desenlace trágico de una discusión en el departamento Belén reavivó los cuestionamientos sociales hacia la seguridad en Catamarca. La fiscal subrogante de la Tercera Circunscripción Judicial, Jazmín Martel, concretó la indagatoria de Mateo Agustín Quiroga por la muerte violenta de Luis Armando Ramos, imputándole formalmente la figura de homicidio preterintencional tras recolectar los primeros testimonios e informes periciales del caso.
Durante la audiencia judicial, el joven imputado contó con la asistencia de un defensor particular y optó por prestar declaración indagatoria ante los estrados, aportando su versión sobre el altercado físico. La calificación legal escogida por el Ministerio Público Fiscal sostiene preliminarmente que el acusado buscó infligir un daño físico directo a la víctima, aunque sin la intencionalidad deliberada de provocar el desenlace fatal que finalmente se constató.
La investigación penal acreditó que el episodio violento tuvo lugar el pasado 31 de agosto, alrededor de las 21 horas, en las adyacencias del Club River Plate de Corral Quemado. En ese sector público se produjo un cruce verbal entre ambos hombres, que escaló cuando Quiroga propinó un golpe de puño en el rostro a Ramos, provocando que este perdiera la estabilidad e impactara fuertemente la cabeza contra el cordón de la vereda.
A raíz de la contusión, la víctima quedó inconsciente en la vía pública sin recibir un auxilio institucional inmediato hasta su posterior traslado de urgencia hacia el Hospital Zonal de Belén. En dicho nosocomio el damnificado permaneció internado en gravísimo estado hasta el 1 de septiembre, día en que se produjo su deceso a causa de un traumatismo craneoencefálico severo con hematoma subdural según certificó la autopsia médico-legal.
Agresión mortal en un club de Belén, indagatoria fiscal y la orfandad en el interior
El homicidio en las inmediaciones de una entidad deportiva generó consternación y malestar entre los pobladores del oeste provincial. Residentes de Corral Quemado y localidades vecinas cuestionan la persistente ausencia de recorridos preventivos por parte de las comisarías de campaña, señalando que la falta de agentes policiales en los alrededores de los clubes durante los fines de semana deja a la comunidad expuesta a grescas callejeras que terminan en tragedia.
La desprotección que denuncian las familias del interior exhibe una severa disparidad respecto de los esquemas policiales desplegados por el Poder Ejecutivo. Mientras el gobernador Raúl Jalil promociona convenios extractivos o pide a los vecinos actuar como gerentes de costos para refinanciar deudas, las comunas alejadas de la Capital carecen de patrulleros operativos y personal suficiente para contener los constantes desbordes de violencia social.
La resolución penal de este crimen pone de manifiesto las fallas estructurales que afectan a la seguridad en Catamarca. Con una persona fallecida por agresiones en la vía pública, un detenido procesado y familias del interior que reclaman presencia estatal continua, la gestión provincial enfrenta el desafío de revertir el abandono preventivo en los distritos periféricos para garantizar el resguardo de los ciudadanos.