Connect with us

Hi, what are you looking for?

Catamarca
Catamarca

Información general

Desfasaje económico en Catamarca: Jalil impulsa el RIGI y cae el consumo

El endeudamiento de los hogares, las tarifas eléctricas y los salarios deteriorados contrastan con la promoción oficial de inversiones mineras en el exterior.

La marcada distancia entre la agenda oficial de inversiones y la subsistencia cotidiana profundiza el desfasaje económico en Catamarca. Mientras el gobernador Raúl Jalil exhibe ante inversores internacionales en Estados Unidos las bondades del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y promociona el potencial exportador del litio y el cobre, la economía del Valle Central y el interior exhibe un estrangulamiento que asfixia tanto a los hogares como al comercio tradicional.

El contraste quedó expuesto tras las declaraciones del titular de la Unión Comercial, quien confirmó que el sobreendeudamiento paralizó las ventas y dejó a los clientes sin margen crediticio en sus tarjetas. Esta situación neutraliza herramientas comerciales oficiales como el programa Marcatón, revelando que la presunta bonanza extractiva no derrama en los mostradores locales, donde las familias carecen de cupo financiero tras endeudarse para cubrir gastos elementales.

A la parálisis en el consumo se suman las tarifas eléctricas impagables, un factor que deteriora los presupuestos familiares y sobre el cual el Ejecutivo provincial reconoció limitaciones. Pese al reclamo de sectores pasivos y trabajadores que destinan ingresos vitales para saldar las boletas energéticas, las ayudas estatales resultan estériles frente a los costos mayoristas, mientras que las soluciones financieras prometidas por la administración continúan postergadas en el tiempo.

La respuesta de la gestión provincial ante la morosidad creciente consistió en dilatar las medidas entre 15 y 20 días para evaluar la capacidad de Capresca y el Banco Nación. Lejos de instrumentar un desahogo inmediato, el mandatario propuso cursos obligatorios de educación financiera para quienes soliciten refinanciaciones, atribuyendo las dificultades de pago a la falta de cálculo de los usuarios antes que a la licuación objetiva de los salarios.

Contratos foráneos, sueldos deprimidos y la brecha del modelo provincial

Este distanciamiento entre los anuncios del Ejecutivo y las necesidades básicas también se refleja en los propios agentes públicos y comunales. Con salarios retrasados frente a la inflación y acuerdos paritarios fragmentados, los trabajadores del Estado sufren la pérdida constante de poder adquisitivo, una realidad que desmiente el discurso gubernamental de reactivación integral y consolida una estructura de ingresos empobrecida.

En el interior departamental, la promesa de empleo vinculada a la minería y a los beneficios fiscales convive con la falta de infraestructura y la fragilidad de las pymes locales. Referentes industriales y mercantiles vienen advirtiendo sobre la necesidad de atender las ramas fabriles tradicionales, remarcando que mientras un reducido grupo corporativo opera con privilegios extraordinarios, el entramado comercial catamarqueño ni siquiera logra despegar.

La insistencia oficial en priorizar paneles corporativos en el extranjero exhibe las contradicciones del desfasaje económico en Catamarca. Con consumidores endeudados que agotan sus márgenes crediticios para subsistir, servicios básicos al borde del corte y un Gobierno provincial que responde con plazos burocráticos y exigencias formativas, el modelo económico profundiza la brecha social y posterga las urgencias de la comunidad trabajadora.