Un nuevo ataque contra la infraestructura urbana recién instalada desnudó la fragilidad de la custodia en los espacios públicos en Catamarca. El secretario de Ambiente y Espacios Públicos de la Capital, Nicolás Acuña, confirmó que un total de 15 luminarias y reflectores ubicados en el Ecoparque El Jumeal fueron destruidos o robados durante la madrugada, apenas dos meses después de que el sector fuera puesto en valor por la administración municipal.
La vulnerabilidad del emblemático paseo turístico quedó en evidencia ante la impunidad con la que operaron los agresores durante la noche. Según precisó el funcionario comunal, los artefactos contaban con jaulas protectoras de hierro, anclajes de cemento y pegamentos especiales, medidas de seguridad física que resultaron totalmente inútiles para frenar la destrucción en sectores estratégicos y canteros del predio.
El episodio forzará a la intendencia a reasignar partidas presupuestarias no previstas para reponer el equipamiento a lo largo de la próxima semana. El titular del área ambiental remarcó con malestar que esta reparación implicará volver a gastar recursos aportados por los contribuyentes capitalinos, admitiendo que las arcas públicas deben cubrir costos reiterados ante la ausencia de un esquema de vigilancia que prevenga estos ataques nocturnos.
A la sustracción del tendido lumínico se suma un cuadro constante de daños en el mismo corredor natural. Desde el municipio reconocieron que en las últimas semanas se detectaron robos de tutores de árboles, destrucción de aspersores del sistema de riego y roturas intencionales en el arbolado, hechos que reflejan el descontrol imperante en uno de los puntos recreativos más concurridos de la ciudad.
Cámaras tardías, llamados al 911 y reclamos por vigilancia en la ciudad
Frente a la consumación de los daños, la respuesta oficial consistió en revisar registros de seguridad y delegar la prevención en los propios vecinos que transitan por el lugar. Mientras la comuna evalúa las imágenes para radicar la denuncia penal e intentar identificar a los atacantes, las autoridades solicitaron a la comunidad que se comunique con el 911 ante movimientos sospechosos, confirmando la falta de presencia preventiva en la zona.
Esta desprotección en paseos tradicionales coincide con reiteradas denuncias vecinales por apagones masivos, robo de cables y vandalismo en plazas céntricas como la 25 de Agosto. Mientras las fuerzas de seguridad provinciales concentran operativos en secuestros vehiculares por faltas administrativas o intervienen cuando los delitos ya fueron consumados, los parques urbanos quedan a merced de grupos delictivos sin que existan guardias fijas que eviten el deterioro.
La repetición de estos hechos vandálicos confirma la falta de respuestas sostenidas para resguardar los espacios públicos en Catamarca. Con dinero de los vecinos absorbido en reparaciones de obras recién inauguradas y organismos que trasladan la responsabilidad de alerta a la ciudadanía en lugar de reforzar la vigilancia, el cuidado del patrimonio urbano vuelve a quedar bajo serios cuestionamientos.