Una seguidilla de colisiones fatales sobre las rutas del interior provincial reactivó la alarma por el descontrol de la siniestralidad vial en Catamarca. El episodio más reciente se registró en la Ruta Provincial N° 42, a la altura del acceso a la localidad de Guayamba, en el departamento El Alto, donde un choque frontal entre un automóvil y una motocicleta derivó en la muerte de una joven de 25 años y dejó a su hermana internada con pronóstico reservado.
El hecho involucró a un automóvil Renault 12 conducido por un hombre de 32 años que resultó ileso, y una motocicleta Honda 110 cc en la que se trasladaban Belén del Valle Reinoso y su hermana María Vanesa Reinoso, de 34 años. A causa de la violencia del impacto, ambas motociclistas sufrieron politraumatismos y fracturas expuestas, siendo trasladadas de urgencia al Hospital Zonal de El Alto, donde la menor de ellas falleció poco después.
Dada la gravedad de su cuadro clínico, la sobreviviente debió ser derivada en ambulancia hacia el Hospital Interzonal San Juan Bautista de la Capital para intervenciones de mayor complejidad. En la escena trabajaron el fiscal penal Jorge Palacios junto a peritos de la Unidad Judicial N° 12 de Los Altos, quienes iniciaron las actuaciones periciales para determinar la mecánica del impacto y deslindar responsabilidades del conductor ileso.
El luctuoso episodio en Guayamba se suma a otro hecho vial similar ocurrido en las horas previas, consolidando un trágico saldo de dos víctimas fatales a bordo de motocicletas en un lapso de apenas doce horas. Esta reiteración evidencia la extrema fragilidad de quienes circulan en rodados de baja cilindrada por corredores interurbanos provinciales, donde la convivencia con el parque automotor mayor suele terminar en consecuencias irreversibles.
Corredores viales sin fiscalización, asimetría de controles y silencio oficial
La acumulación de víctimas fatales en las rutas departamentales apunta directamente contra las políticas de prevención del gobierno de Raúl Jalil y los organismos de seguridad vial. Mientras la Policía provincial despliega costosos megaoperativos con decenas de uniformados en los accesos turísticos del Valle Central, los tramos secundarios del este y norte provincial permanecen desprovistos de fiscalización básica y radares de velocidad.
A esta falta de vigilancia en las trazas interurbanas se añade la debilidad operativa de los centros de salud del interior provincial. Las familias afectadas deben afrontar traslados de urgencia de más de cien kilómetros hacia la Capital debido a que los hospitales zonales carecen de equipamiento de terapia intensiva y especialistas de guardia para estabilizar cuadros traumatológicos complejos en los momentos críticos posteriores al impacto.
La tragedia de El Alto ratifica las severas deficiencias estructurales para frenar la siniestralidad vial en Catamarca. Con dos muertes registradas en medio día y conductores que transitan rutas sin reductores ni banquinas seguras, la ciudadanía reclama que los organismos provinciales implementen controles reales en todo el mapa caminero para frenar la pérdida incesante de vidas en el interior.