Un violento choque nocturno entre dos automóviles en el departamento chacarero encendió nuevamente las alarmas por la recurrencia de siniestros viales en Catamarca. Alrededor de las 21:20, efectivos de la Comisaría de San Isidro acudieron a la intersección de las calles Tristán Lobo y Guillermina Herrera, en Valle Viejo, donde dos vehículos particulares impactaron por razones que peritos policiales intentan establecer, dejando como saldo una persona herida de gravedad.
El incidente involucró a un automóvil Fiat Argo gris, conducido por Ximena Gabriela Castro, de 29 años, y un Volkswagen Crossfox del mismo color que era guiado por René Dante Leiva, de 54 años. A causa de la fuerte colisión, la joven conductora, quien se encuentra cursando un embarazo, debió recibir asistencia inmediata de facultativos médicos del SAME para estabilizar sus signos vitales tras el impacto.
Dada la complejidad del cuadro y los riesgos para la gestación, los profesionales ordenaron el traslado de urgencia de la damnificada hacia la Capital provincial para internarla en el Hospital Maternidad Provincial 25 de Mayo. En el lugar del choque trabajaron peritos de la Dirección General de Criminalística y sumariantes del Precinto Judicial N° 10 para realizar las pericias mecánicas de rigor.
Vecinos de la zona de San Isidro expresaron su preocupación por la reiteración de colisiones en ese cruce urbano, señalando que la falta de reductores de velocidad, la escasa señalización vertical y las deficiencias en el alumbrado público convierten a esa esquina en un punto crítico durante las noches para los automovilistas chacareros.
Esquinas peligrosas, derivaciones de urgencia y demoras en seguridad vial
La repetición de hechos de tránsito en el área metropolitana expone las deficiencias en las políticas preventivas que coordina el Ministerio de Seguridad bajo la administración de Raúl Jalil. Organizaciones vecinales remarcan que los operativos de tránsito resultan discontinuos y no priorizan las intersecciones de alto flujo en el interior de Valle Viejo, donde el parque automotor creció sin la debida planificación vial.
A este escenario se suma la constante necesidad de derivar pacientes politraumatizados hacia los centros asistenciales de la Capital. La falta de infraestructura de mediana complejidad y de guardias traumatológicas reforzadas en las localidades chacareras sobrecarga los hospitales cabecera, obligando a traslados contrarreloj sobre rutas urbanas que carecen de corredores sanitarios ágiles y seguros.
El grave choque en Tristán Lobo y Guillermina Herrera vuelve a poner bajo debate social el costo humano de los siniestros viales en Catamarca. Con una vecina embarazada internada tras un choque evitable y peritajes que se acumulan en las fiscalías de turno, la comunidad chacarera exige intervenciones inmediatas en señalización y controles disuasivos para evitar tragedias en las arterias departamentales.