El registro sucesivo de movimientos telúricos en el oeste provincial reavivó los debates en torno a la prevención sísmica en Catamarca. Durante la madrugada de este lunes, los instrumentos del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) detectaron dos temblores con menos de dos horas de diferencia, destacándose un evento superficial a escasa profundidad que generó inquietud en las poblaciones cordilleranas del interior.
El primer evento se produjo a las 2:18 con una magnitud de 2,6 y a 194 kilómetros de profundidad, ubicando su epicentro 72 kilómetros al sur de Andalgalá y 77 kilómetros al sudeste de Belén. Sin embargo, el fenómeno de mayor relevancia ocurrió a las 4:02, cuando los sensores marcaron un sismo de magnitud 3,6 localizado a apenas 10 kilómetros de la superficie, con epicentro a 51 kilómetros al sudoeste de Hualfín.
La escasa profundidad del segundo movimiento encendió las alertas técnicas en las localidades cercanas debido al potencial de percepción en superficie. Aunque los informes preliminares del organismo nacional no reportaron daños materiales inmediatos, la cercanía del foco a la corteza terrestre reactivó las dudas de los pobladores respecto a la capacidad de respuesta y monitoreo en los departamentos del oeste.
Este doble episodio telúrico se suma a una seguidilla de eventos sísmicos registrados con frecuencia en el territorio provincial a lo largo de las últimas semanas. La recurrencia de estos fenómenos subterráneos expone la constante actividad geológica que atraviesa a la región andina y la necesidad de contar con infraestructura edilicia adaptada a contingencias de origen natural.
Edificios públicos sin evaluar y cuestionamientos a la gestión de Raúl Jalil
La vulnerabilidad estructural frente a eventos telúricos recurrentes reabre las críticas dirigidas hacia el gobernador Raúl Jalil. Representantes comunitarios y docentes del interior fustigan que el Ministerio de Infraestructura y la Dirección Provincial de Defensa Civil no ejecuten planes sistemáticos de revisión sismorresistente en escuelas y centros de salud, dejando viejos inmuebles comunitarios sin peritajes actualizados ni obras de refuerzo preventivo.
A este déficit se añade la falta de simulacros periódicos y campañas formativas continuas para la población de los valles. Vecinos de los municipios occidentales cuestionan que los organismos centrales concentren sus protocolos informativos en el área metropolitana, omitiendo la entrega de equipamiento y planes de contingencia territorial a las comunas más próximas a las fallas geológicas activas.
La repetición de temblores en las serranías ratifica la urgencia de fortalecer la prevención sísmica en Catamarca. Con registros a profundidades mínimas que rozan cascos urbanos del interior y una geografía caracterizada por la actividad telúrica, la comunidad exige al Poder Ejecutivo provincial auditorías estructurales obligatorias en edificios públicos y programas reales de emergencia civil en todos los departamentos.