Una avería de gran magnitud en la red subterránea volvió a interrumpir la distribución de agua potable en Catamarca. La empresa estatal Aguas de Catamarca confirmó que una rotura de cañería registrada en la intersección de las calles Pedro Cano y Gorgonio Dulce provocó la suspensión total del suministro en al menos 25 populosas barriadas de la zona sur capitalina, extendiendo el corte durante gran parte de la jornada.
El desperfecto técnico afectó a complejos habitacionales históricos y loteos populosos como 100 Viviendas, La Viñita, Alcira Sur, Juan Domingo Perón, La Tablada, Los Troncos, Villa Eumelia, Virgen Niña, Calera del Sauce, San Antonio Sur, Almirante Brown, Bancario, Jesús de Nazareth, Luis Franco y Santa Marta. Miles de familias quedaron desprovistas del recurso hídrico elemental para consumo, aseo personal y elaboración de alimentos en sus hogares.
A pesar de que las cuadrillas operativas acudieron al sector para realizar tareas de excavación y empalme de urgencia, la restitución del servicio se tornó lenta y progresiva hacia la tarde. La falta de presión residual demoró el llenado de los tanques domiciliarios en los sectores más alejados de la estación de bombeo, obligando a los usuarios a recurrir a canales de reclamo telefónicos que colapsaron ante la demanda.
La reiteración de roturas de ductos maestros de 450 milímetros no representa un incidente aislado en el Valle Central, sino que replica episodios similares acontecidos en Valle Chico, Santa Rosa y San Isidro. Los vecinos fustigan que los desperfectos en cañerías obsoletas son recurrentes cada semana, dejando en evidencia la fatiga de materiales y la precariedad de una infraestructura hidráulica que no soporta las variaciones de presión habituales.
Desinversión hídrica y marcados cuestionamientos a Raúl Jalil
La vulnerabilidad en las redes domiciliarias reactivó fundados cuestionamientos hacia Raúl Jalil. Diversos centros vecinales y dirigentes barriales fustigan que la empresa prestadora estatal reciba partidas presupuestarias millonarias mientras posterga el recambio planificado de acueductos antiguos, limitando el accionar oficial a parches provisorios que vuelven a ceder ante la primera exigencia de caudal en los distritos periféricos.
A esta falta de previsión se suma la contradicción entre los recientes aumentos de tarifas aprobados por el Ente Regulador de Servicios Públicos y la paupérrima calidad del servicio entregado a los usuarios. Los damnificados denuncian que las boletas llegan con fuertes incrementos mensuales, pero ante las contingencias la prestataria se desentiende de proveer camiones cisterna para abastecer a comedores comunitarios, escuelas públicas y centros de salud de los barrios perjudicados.
El nuevo colapso en la red sur desnuda la fragilidad que condiciona el acceso al agua potable en Catamarca. Con decenas de comunidades postergadas, caños maestros al borde del colapso estructural y oficinas de atención saturadas de quejas, la ciudadanía exige al Poder Ejecutivo provincial un plan integral de renovación de cañerías y sanciones efectivas para la empresa prestataria.