Un grave siniestro urbano evidenció nuevamente las precarias condiciones de la seguridad vial en Catamarca. Durante la mañana de este miércoles, una trabajadora de la Dirección de Tránsito municipal fue embestida por un vehículo particular mientras cumplía tareas operativas en una transitada esquina céntrica, generando alarma entre peatones y comerciantes por la vulnerabilidad a la que están expuestos los inspectores en las calles capitalinas.
El hecho se produjo en la intersección de calle Junín y Mate de Luna, en el casco céntrico de la Capital. De acuerdo con el testimonio de transeúntes que presenciaron el impacto, la agente se encontraba ordenando la circulación vehicular en el sector cuando resultó embestida por una camioneta 4×4 de color bordó, cuyo conductor detuvo la marcha instantes después del choque.
Tras el impacto, el automovilista argumentó ante testigos y personal interviniente que el reflejo directo del sol lo encandiló, circunstancia por la cual no logró divisar a tiempo a la trabajadora sobre la calzada. Pese a la fuerza del golpe, la inspectora fue asistida por los servicios de emergencias y trasladada hacia el hospital para someterse a estudios médicos de rigor, constatándose que se encontraba fuera de peligro.
El accidente puso de manifiesto los riesgos diarios que enfrenta el personal operativo en arterias caracterizadas por el intenso flujo vehicular y la falta de señalética disuasiva adecuada. Colegas de la damnificada advierten que los agentes deben intervenir en cruces conflictivos sin reductores de velocidad, conos reflectivos suficientes ni barreras de protección física que alerten a los conductores que avanzan a velocidad imprudente.
Falta de protección a los trabajadores y fundados cuestionamientos a Raúl Jalil
La reiteración de incidentes con empleados de servicios en la vía pública reactivó fundados cuestionamientos hacia Raúl Jalil. Diversos sectores gremiales y vecinales fustigan que el Ejecutivo provincial no articule planes integrales de ordenamiento urbano junto a las comunas, desatendiendo la integridad de los agentes de calle mientras sostiene cuantiosos gastos en eventos protocolares y comitivas diplomáticas que no resuelven el caos de tránsito diario.
A este desamparo laboral se añade la contradicción entre los anuncios oficiales de modernización en transporte y la persistente orfandad de controles viales efectivos en las esquinas más concurridas. Los trabajadores señalan que los organismos de seguridad de la provincia no prestan apoyo preventivo a las cuadrillas municipales, obligando a los inspectores a dirigir el tránsito en solitario frente a conductores hostiles y vehículos pesados que no respetan las indicaciones.
El atropello sufrido por la agente municipal expone las fallas de fondo en las políticas de seguridad vial en Catamarca. Con trabajadores comunales expuestos a embestidas en pleno horario pico, cruces céntricos desordenados y una falta evidente de infraestructura preventiva, el sector exige a las autoridades provinciales y municipales la inmediata provisión de indumentaria de alta visibilidad y operativos conjuntos para resguardar la vida en el asfalto.