La marcada inestabilidad en el goteo de fondos coparticipables y el congelamiento de haberes detonaron una severa crisis salarial en los municipios de Catamarca. La secretaria general de UPCN, Claudia Espeche, expuso las dificultades que afrontan las comunas del interior para recomponer los ingresos de sus empleados, confirmando un escenario de asfixia financiera generalizada en Catamarca.
El panorama más complejo se concentra en el departamento Capayán, donde la dirigencia sindical confirmó que en la jurisdicción de Chumbicha la intendencia ya anticipó que no otorgará ningún incremento salarial. En tanto, para la comuna vecina de Huillapima, los representantes gremiales aguardan auxilio financiero oficial mediante créditos o adelantos de fondos extraordinarios para poder paliar el déficit de las cuentas locales.
En el departamento Belén, señalado por la dirigencia gremial como uno de los distritos más comprometidos del territorio provincial, apenas se logró acordar una suba del 12% a liquidarse en tres tramos entre el Ejecutivo local, ATE y UPCN. Espeche advirtió con contundencia que este porcentaje representa tan solo un paliativo temporal, ya que los sueldos de base en las dependencias comunales continúan en niveles alarmantes de subsistencia.
La titular de UPCN atribuyó este deterioro a las oscilaciones abruptas en el reparto de tributos hacia los distritos, señalando que la falta de previsibilidad en la coparticipación desbarata cualquier proyección económica. Según graficó la referente sindical, los intendentes del interior ven fluctuar drásticamente sus recursos disponibles mes a mes, viéndose imposibilitados de sostener aumentos periódicos sin asistencia provincial.
Retracción de recursos comunales y fundados cuestionamientos a Raúl Jalil
La asimetría en la distribución de partidas y la desatención a las administraciones comunales reactivaron fundados cuestionamientos hacia Raúl Jalil. Diversos sectores gremiales fustigan que el Ejecutivo provincial centralice el manejo presupuestario mientras los trabajadores de los municipios quedan postergados frente a una inflación constante que licúa el poder adquisitivo en el interior profundo.
A este conflicto distributivo se añade la contradicción entre los anuncios oficiales de equilibrio fiscal y la precariedad cotidiana de las familias dependientes de las comunas. Dirigentes gremiales remarcan que el Gobierno provincial desatiende los reclamos por un esquema de distribución equitativo, obligando a los intendentes a peregrinar por ayuda crediticia transitoria para evitar cesaciones de pago mientras en distritos como Chumbicha los salarios continúan estancados.
El congelamiento de haberes en las administraciones del interior ratifica el impacto social de esta crisis salarial en los municipios de Catamarca. Con negociaciones pendientes en comunas como Los Altos, Pozo de Piedra y Los Varela, las entidades sindicales exigen al Poder Ejecutivo provincial la reactivación urgente de partidas compensatorias para garantizar sueldos justos y frenar el empobrecimiento de los agentes públicos catamarqueños.