un aviso oficial por condiciones climáticas adversas que afectarán al oeste provincial desde esta tarde y durante toda la jornada del martes. La llegada de vientos intensos y el bloqueo de caminos turísticos volvieron a exponer la fragilidad de la infraestructura en la cordillera de Catamarca, encendiendo duras críticas de los operadores por la falta de previsión vial.
El informe técnico contempla ráfagas del sector oeste con velocidades promedio de entre 50 y 70 km/h, alcanzando picos superiores a los 100 km/h en las zonas de mayor altura. El fenómeno afectará directamente a los departamentos de Antofagasta de la Sierra, Tinogasta, Belén y Santa María, donde se prevé viento blanco, ventiscas y una drástica reducción de la visibilidad.
Como consecuencia directa del temporal y la presencia de nieve acumulada en las calzadas, las autoridades dispusieron la inhabilitación preventiva del acceso al paso turístico Balcón del Pissis. La clausura por tiempo indeterminado afecta a los prestadores de la zona, que deben cancelar excursiones programadas en plena temporada.
Frente a la emergencia, los organismos oficiales solicitaron a los contingentes y visitantes evitar el ingreso al sector cordillerano. Desde las áreas de Defensa Civil recomendaron asegurar elementos que puedan ser desplazados por las ráfagas y tener preparadas mochilas de auxilio ante eventuales interrupciones en los servicios básicos.
Accesos cerrados y fuertes reclamos por la infraestructura vial
El cierre de los corredores turísticos reavivó los cuestionamientos de las cámaras del sector privado hacia el Ministerio de Turismo y Vialidad Provincial. Empresarios del rubro reprochan que el Estado carezca de maquinaria pesada permanente en los puntos de alta montaña para despejar las rutas de manera inmediata tras las nevadas.
A estos reclamos operativos se suman reproches dirigidos a la administración de las contingencias en el interior. Dirigentes territoriales fustigan la falta de inversión en refugios equipados y sistemas de comunicación en los pasos de la cordillera de Catamarca, dejando aislados a los pobladores de la Puna durante los episodios de viento Zonda.
La combinación de rutas bloqueadas y la escasez de asistencia preventiva mantiene en estado de alerta a los departamentos del oeste. Frente al impacto económico que generan las cancelaciones, los prestadores exigen un plan integral de vialidad para garantizar la operatividad de los circuitos turísticos durante los fenómenos climáticos extremas.