La realización de nuevos operativos relámpago en el Valle Central y el interior provincial volvió a encender las críticas contra la estrategia de seguridad pública. El despliegue de retenes que derivó en la retención masiva de vehículos y arrestos contravencionales reavivó duros cuestionamientos hacia las políticas preventivas que promueve la gestión de Raúl Jalil en Catamarca, evidenciando falencias estructurales en la planificación vial de Catamarca.
Durante la jornada de ayer y las primeras horas de esta madrugada, efectivos de la Policía de la Provincia ejecutaron retenes en la Capital, San Isidro (Valle Viejo) y la jurisdicción de Tinogasta. Las actuaciones sorpresivas contaron con el despliegue de unidades especiales y la intervención de las Seccionales Primera y Séptima.
Como resultado de las inspecciones, las fuerzas de seguridad secuestraron un total de 21 motocicletas por contravenciones a la Ley Nacional de Tránsito N° 24.449. Fuentes oficiales confirmaron que la mayoría de los secuestros obedeció a la falta de casco protector, la ausencia de licencias de conducir y la falta de documentación obligatoria.
En paralelo a los retenes vehiculares, los uniformados demoraron a tres personas mayores de edad por faltas al Código de Faltas provincial e imposibilidad de acreditar identidad en la vía pública. Los rodados fueron remitidos a las sedes policiales y a los corralones municipales de cada distrito.
Retenes recaudatorios e intensos reproches al Ministerio de Seguridad
La repetición de estos despliegues policiales reactivos reavivó los severos reproches de dirigentes de la oposición y agrupaciones de motociclistas hacia las autoridades del área de Seguridad. Fustigan que la gestión que encabeza Raúl Jalil en Catamarca priorice retenes de alcance recaudatorio sobre el desarrollo de campañas de educación vial permanentes y sostenidas.
Asimismo, referentes barriales y centros vecinales criticaron que el Poder Ejecutivo movilice efectivos policiales para la retención de motocicletas mientras los índices delictivos aumentan en los barrios vulnerables. Cuestionan que la Jefatura de Policía concentre los recursos en el secuestro de rodados de trabajadores en lugar de patrullar las zonas periféricas.
La acumulación de motocicletas en las dependencias oficiales mantiene en constante malestar a las familias trabajadoras del Gran Catamarca. Ante la falta de esquemas preventivos de fondo, la comunidad exige medidas de ordenamiento urbano de verdadero impacto social al Gobierno central.





