La severa contracción de la actividad constructiva en el interior provincial dejó al descubierto una profunda crisis de empleo que obligó a la conducción sindical a intervenir de emergencia. La confirmación oficial sobre el piso crítico alcanzado por el sector laboral encendió las alarmas gremiales tras registrarse un registro histórico de 3.000 desocupados en Catamarca.
El panorama de parálisis productiva fue detallado por el secretario general de la UOCRA provincial, Eduardo Fecha, durante un encuentro de trabajo convocado en la sede gremial. El referente sindical reunió a jefes comunales de los departamentos Belén y Santa María para acordar esquemas de contingencia ante la crisis de 3.000 desocupados en Catamarca.
Durante el tratamiento de la problemática, el titular del gremio reconoció la magnitud de la paralización de puestos formales en los emprendimientos civiles. Remarcó que la necesidad social en las comunidades del interior supera la capacidad de absorción actual de las empresas contratistas.
Para contener la demanda de mano de obra en los valles, el sindicato articuló con los intendentes la reubicación de aproximadamente 80 obreros en obras viales y puentes. Sin embargo, los dirigentes aclararon que dichos trabajos resulta insuficientes ante el volumen de familias sin ingresos fijos.
Dependencia de la minería e intensos reproches a las carteras de infraestructura
Frente a la parálisis de la inversión privada, el gremio enfoca sus gestiones en los proyectos del Salar del Hombre Muerto para reactivar los planteles obreros. Cuestionan que la reactivación laboral dependa de la fase de montaje en la Puna mientras los frentes urbanos muestran una notable escasez de ejecución presupuestaria.
Asimismo, referentes obreros cuestionaron los retrasos en las certificaciones de obra que paralizaron los emprendimientos viales en los departamentos occidentales. Fustigan que los organismos provinciales omitan acelerar los giros de fondos para garantizar la continuidad salarial en los proyectos de infraestructura básica.
La permanencia de cuadrillas sin actividad mantiene en estado de alerta a las familias de Belén y Santa María. Ante la lentitud de las soluciones oficiales, la dirigencia sindical exige mantener abierta la mesa de diálogo con los municipios para asegurar puestos de trabajo reales ante la crisis de 3.000 desocupados en Catamarca.










