Las crecientes cifras de agresiones intrafamiliares y la recurrencia de episodios violentos en el interior provincial encendieron las alarmas de las organizaciones sociales. Diversos colectivos comunitarios fustigaron la falta de respuestas preventivas del Estado ante la marcada escalada de violencia de género en Catamarca.
Uno de los hechos más graves se registró en la ciudad de Santa María, donde un hombre de 41 años fue arrestado por efectivos de la Comisaría Departamental tras ser denunciado por su expareja. Durante el registro domiciliario en el loteo Quirós, la Policía secuestró un arsenal de armas que incrementó la conmoción pública en Catamarca.
En el inmueble, las autoridades incautaron una pistola Tanfoglio 9 milímetros con 49 cartuchos, una escopeta Sarsilmaz con 67 proyectiles, seis cuchillos, un machete, un hacha, una daga, una linterna con picana y una estrella ninja. La causa quedó bajo las directivas de la Fiscalía de la Cuarta Circunscripción Judicial.
De forma paralela, la Dirección de Seguridad Vial detuvo en la avenida Dr. Tadeo Acuña a un sujeto de 35 años que atacó a su pareja de 34 y amenazó a su suegra con un machete. Un tercer episodio tuvo lugar en Collagasta, donde agentes de Fray Mamerto Esquiú aprehendieron a un individuo de 54 años por agredir a una joven de 28.
Falencias preventivas e intensos reproches al Ministerio de Gobierno
Las principales observaciones de las agrupaciones de mujeres se dirigieron hacia las autoridades del Ministerio de Gobierno y la Secretaría de Familia por la falta de un sistema de alerta temprana eficiente. Cuestionan que los organismos de asistencia reaccionen únicamente tras las denuncias policiales en lugar de desplegar patrullajes preventivos e implementar medidas de protección inmediatas para las víctimas en los departamentos alejados.
De igual manera, referentes de la sociedad civil remarcaron que el libre acceso a armas de fuego y elementos punzocortantes en el ámbito doméstico incrementa el riesgo de desenlaces fatales. Criticaron la escasez de refugios temporales y la demora en la asignación de consignas policiales para las mujeres atacadas en sus propias viviendas.
La reiteración de episodios de crueldad intrafamiliar mantiene en extrema inquietud a las familias del Valle Central y del interior. Ante el peligro latente que enfrentan las víctimas en sus hogares, la ciudadanía exige políticas integrales para erradicar la violencia de género en Catamarca.