La confirmación de un murciélago infectado con el virus rábico en un barrio de la Capital reavivó la preocupación por el estado de la salud pública preventiva. El hallazgo del ejemplar enfermo en una vivienda del barrio Cruz Negra encendió las alarmas sanitarias e intensificó los reclamos por la falta de controles sobre la rabia en Catamarca.
El caso fue ratificado tras los análisis practicados por el Departamento de Zoonosis sobre un murciélago insectívoro encontrado en el patio de un domicilio particular. Tras el diagnóstico positivo, el presidente del Colegio Veterinario de la provincia, José Ignacio Ávalos, advirtió sobre el riesgo de propagación de la enfermedad y enfatizó la necesidad urgente de inmunizar a perros y gatos en Catamarca.
El especialista remarcó que las mascotas domésticas enfrentan un peligro latente incluso dentro de los hogares, debido a que las especies voladoras ingresan fácilmente a techos y patios. Asimismo, subrayó que las dosis anuales deben aplicarse de manera obligatoria para evitar contagios hacia la población humana en el Valle Central.
Pese a que el organismo oficial dispone de dosis gratuitas en su sede central, el costo de las vacunas en clínicas privadas oscila entre 20.000 y 25.000 pesos por mascota. Esta barrera económica dificulta el acceso a la inmunización para miles de familias que se encuentran golpeadas por el contexto de recesión actual.
Presencia del virus y duros reproches a las autoridades sanitarias
Las mayores objeciones de los profesionales de la salud se dirigieron hacia los funcionarios del Ministerio de Salud provincial y del área de Zoonosis por la escasa presencia de quirófanos móviles en los barrios periféricos. Cuestionan que las carteras oficiales no mantengan operativos masivos y continuos de vacunación antirrábica frente al avance de la enfermedad.
De igual manera, referentes de entidades veterinarias remarcaron que el hallazgo en la Capital se suma a antecedentes recientes registrados en los departamentos de Ambato, Andalgalá y Belén. Criticaron la pasividad de las dependencias gubernamentales para implementar un plan integral de monitoreo epidemiológico que contenga la dispersión geográfica del virus entre las colonias silvestres.
El avance de los contagios en zonas urbanas expone la vulnerabilidad de la población ante las enfermedades zoonóticas. Ante la amenaza de un brote epidémico en los centros habitacionales, la ciudadanía exige intervenciones inmediatas y operativos gratuitos para contener la rabia en Catamarca.