El cruce de acusaciones entre prestadores de plataformas digitales y trabajadores del volante tradicionales reavivó el debate sobre el ordenamiento urbano y la fiscalización del servicio en la Capital. Los choferes de aplicaciones cuestionaron la severidad de los operativos hacia su actividad frente a las irregularidades operativas que presentan los taxis autorizados dentro del transporte de pasajeros en Catamarca.
A través de canales de reporte ciudadano, los conductores que operan mediante aplicaciones denunciaron una marcada disparidad en la exigencia de las normativas viales. Señalaron que mientras el sector formal acusa de ilegalidad a las plataformas digitales, múltiples unidades del servicio de radiotaxis circulan sin luces reglamentarias, con graves deterioros de carrocería y sin los relojes tarifadores obligatorios en Catamarca.
Las críticas de los trabajadores particulares apuntaron al estado deficiente del parque automotor tradicional, marcando que existen vehículos antiguos que prestan servicio público sin cumplir con los estándares técnicos exigidos por el municipio. Asimismo, defendieron la legitimidad de su labor asegurando que buscan brindar una opción eficiente sin generar conflictos en la vía pública.
Esta controversia forma parte de un conflicto de mayor escala donde los gremios de taxistas reclaman mayores controles a la Municipalidad de la Capital, argumentando una crisis terminal por la competencia informal, al tiempo que los usuarios denuncian constantes incumplimientos en las tarifas fijadas.
Ausencia de inspección e intensos reproches al transporte de pasajeros en Catamarca
Las principales observaciones de los conductores de plataformas se dirigieron hacia las autoridades de la Dirección de Tránsito municipal por ejercer una persecución selectiva. Cuestionan que las inspecciones se concentren en retener vehículos particulares mientras se tolera la circulación de unidades de alquiler con fallas mecánicas visibles y sin la aparatología de control reglamentaria.
De igual manera, usuarios del servicio público sumaron reclamos por cobros discrecionales y negativas de viaje en el área urbana. Criticaron la pasividad de los organismos de control comunales para garantizar que el transporte de alquiler cumpla con las condiciones de seguridad, la obediencia de paradas y el respeto a la tarifa oficial vigente.
El enfrentamiento latente entre ambos sectores evidencia la falta de un marco regulatorio integral para las nuevas tecnologías de movilidad. Ante el crecimiento de las opciones digitales y el deterioro del servicio tradicional, la ciudadanía exige inspecciones imparciales sobre el transporte de pasajeros en Catamarca.