La confirmación oficial de la muerte de un niño de diez años a causa de meningoencefalitis amebiana primaria en Fiambalá encendió las alarmas sanitarias y motivó un pedido de informes parlamentario dirigido al Ministerio de Salud de la provincia. La iniciativa busca transparentar los protocolos de prevención vigentes y determinar el impacto del trágico episodio sobre el funcionamiento de las termas de Catamarca.
El requerimiento de información fue impulsado por la senadora Pamela López, quien solicitó precisiones sobre la investigación epidemiológica tras la ratificación del diagnóstico por parte del Laboratorio Nacional de Referencia ANLIS-Malbrán. La legisladora remarcó la urgencia de conocer las medidas de fiscalización sanitaria que se aplicarán en el resto de los complejos recreativos y turísticos que explotan las aguas termales en la región.
A la conmoción social se suma la falta de coordinación entre las carteras provinciales y los gobiernos locales. El municipio de Tinogasta confirmó que no recibió notificaciones ni alertas sanitarias oficiales por parte del Ministerio de Salud hasta el inicio de la semana, pese a ponerse a disposición para la toma de muestras de agua. Esta falta de comunicación técnica genera severas dudas sobre la capacidad de respuesta inmediata del sistema público en Catamarca.
Asimismo, la legisladora no descartó convocar a la titular de la cartera sanitaria a la Cámara de Senadores para explicitar las auditorías previstas en los predios turísticos. La propagación de versiones no confirmadas y la falta de datos oficiales consolidados incrementan la incertidumbre entre los residentes y los prestadores de servicios del sector.
Reclamos de transparencia y controles en las termas de Catamarca
Las principales observaciones de la representación parlamentaria se dirigen hacia las autoridades del Ministerio de Salud por la demora en la emisión de comunicados claros y protocolos preventivos. Cuestionan que la administración pública reactive sus esquemas de inspección recién tras el acaecimiento de un hecho fatal en el interior provincial.
De igual manera, jefes comunales y sectores vinculados al turismo reprocharon la falta de articulación entre los organismos de contralor sanitario y los municipios del oeste. Criticaron la ausencia de muestreos periódicos y públicos sobre la calidad del agua en los complejos de uso masivo para resguardar la salud de la población y la actividad económica regional.
La trágica pérdida del menor mantiene en estado de alerta a las comunidades del departamento Tinogasta. Ante el impacto social del caso y el temor a secuelas en la actividad turística, la sociedad exige controles biológicos estrictos y respuestas oficiales inmediatas sobre el estado sanitario de las termas de Catamarca.