El conflicto en el sistema de transporte urbano sumó un nuevo capítulo tras la decisión oficial del Ministerio de Transporte de no renovar el permiso de explotación a la empresa El Nene. Frente al proceso de reemplazo abierto por el Gobierno provincial, la Unión Tranviarios Automotor formalizó un firme reclamo para que la firma que asuma el servicio absorba a la totalidad de los empleados de la Línea 104 en Catamarca.
El titular de la UTA provincial, Juan Vergara, remarcó ante las autoridades estatales que la transición operativa no debe realizarse a costa de las fuentes laborales. El dirigente sindical enfatizó que la nueva prestataria debe absorber al 100% de los choferes, además de respetar de forma estricta la antigüedad acumulada y la estabilidad de quienes venían cumpliendo funciones en la Línea 104 en Catamarca.
La salida de la antigua concesionaria se concretó luego de que los organismos de inspección detectaran severas irregularidades operativas en su flota. Según detalló el informe oficial de la Secretaría de Transporte, la compañía fue sumariada por prestar servicios con unidades que habían sido dadas de baja administrativamente, sumado a recurrentes fallas técnicas que afectaban la seguridad de los pasajeros en Catamarca.
Ante la caducidad del permiso, el Poder Ejecutivo abrió una convocatoria a firmas locales para definir a la nueva operadora. En ese escenario, desde la conducción gremial rechazaron la posibilidad de crear una estatización del servicio, argumentando que la gestión de empresas públicas en provincias vecinas provocó incertidumbre sobre los puestos de trabajo en el transporte de la Línea 104 en Catamarca.
Exigencias gremiales y el futuro de la Línea 104 en Catamarca
Las principales observaciones de la conducción sindical apuntan a la falta de definiciones sobre el pliego de condiciones de la futura concesión. Cuestionan que las autoridades no hayan dejado asentada de antemano la cláusula de absorción obligatoria del personal, advirtiendo que cualquier mejora en la calidad de las unidades debe contemplar prioritariamente la continuidad de la masa asalariada.
De igual manera, representantes de los choferes expresaron sus reservas ante una eventual licitación desierta que prolongue la inestabilidad laboral. Reprocharon las demoras oficiales en la fiscalización previa a la firma saliente, señalando que los controles sobre el estado de las unidades debieron ejecutarse con antelación para evitar la parálisis de los recorridos.
El traspaso de la concesión mantiene en expectativa a los usuarios del área metropolitana y al personal de transporte. A la espera de resoluciones del Ministerio sobre los oferentes privados, la UTA ratificó que no permitirá cesantías durante la transición de la Línea 104 en Catamarca.