El trasfondo del conmocionante caso de acoso escolar registrado en el Colegio Privado Pía Didoménico derivó en una severa polémica institucional tras confirmarse que las autoridades del establecimiento rechazaron el auxilio oficial. Pese a la gravedad de las agresiones y a la parálisis emocional sufrida por la alumna afectada, los directivos de la entidad privada optaron por no aceptar la contención ofrecida por la Secretaría de Salud Mental en Catamarca.
La revelación fue efectuada por el coordinador del Programa Provincial de Prevención del Suicidio, Pablo Urquiza, quien confirmó que la cartera sanitaria puso a disposición sus equipos profesionales apenas tomó estado público la crisis. No obstante, la conducción del colegio rechazó el abordaje estatal integral, visibilizando las trabas institucionales que afronta el Gobierno provincial para aplicar protocolos de contención frente a episodios severos de Salud Mental en Catamarca.
El funcionario advirtió sobre el preocupante cuadro que atraviesa la juventud local en las aulas, señalando que la falta de espacios de escucha y contención profundiza los sentimientos de Soledad, rechazo e indefensión. Urquiza remarcó que durante las intervenciones territoriales se identificaron reiteradas situaciones de ciberacoso y difusión no consentida de material íntimo, prácticas que escalan ante la omisión o la falta de detección temprana por parte de los adultos responsables en Catamarca.
Frente a la vulnerabilidad detectada en el ámbito escolar, el Ministerio de Salud anunció la apertura de puntos de atención comunitaria de demanda espontánea para la primera semana de noviembre. Las postas funcionarán en las zonas norte y sur de la Capital, así como en Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú, buscando reducir las barreras económicas y geográficas que impiden el acceso a tratamientos psicológicos en la provincia.
Rechazo a la asistencia oficial y fallas de contención en Salud Mental en Catamarca
Las principales observaciones de los especialistas del área sanitaria se orientan hacia la autonomía opaca con la que operan los colegios privados de la provincia. Cuestionan que la conducción del Colegio Pía haya priorizado el resguardo de su imagen institucional por sobre la necesidad de recibir asesoramiento técnico para contener a la víctima y al resto del alumnado en Catamarca.
De igual manera, referentes de las comunidades educativas criticaron la falta de un protocolo de cumplimiento obligatorio que impida a los establecimientos privados rechazar la intervención de la autoridad de aplicación. Reprocharon que las carteras de Salud, Educación y Seguridad actúen de forma desarticulada, permitiendo que las escuelas privadas eludan los controles estatales ante situaciones complejas de violencia digital.
El rechazo a la ayuda oficial mantiene la atención puesta sobre las responsabilidades directivas del establecimiento. Ante la inminente habilitación de los centros de contención comunitaria, las familias exigen que el Estado obligue a las instituciones educativas a garantizar una verdadera atención de la Salud Mental en Catamarca.





