La persistencia de ruidos molestos y la falta de soluciones definitivas ante la polución sonora en la vía pública reencendieron las quejas de los vecinos contra la gestión municipal y provincial. A través de la vía de reporte ciudadano, frentistas del Valle Central reclamaron un endurecimiento drástico de los controles de tránsito en Catamarca, exigiendo la aplicación de cero tolerancia, multas severas y la destrucción efectiva de los caños de ensayo no reglamentarios instalados en motocicletas.
El malestar social radica en la proliferación de vehículos de dos ruedas que circulan con modificaciones antirreglamentarias en sectores altamente transitados como El Jumeal y el circuito de Choya. Los damnificados advirtieron que los operativos esporádicos desplegados hasta el momento no logran disuadir a los infractores, por lo que urgieron a las autoridades a implementar decomisos inmediatos y sanciones económicas de peso en el marco de los controles de tránsito en Catamarca.
La inacción percibida por los vecinos generó un fuerte descontento hacia los organismos de fiscalización vial. Los habitantes sostienen que la falta de presencia permanente de inspectores y agentes policiales en horario nocturno convierte a diversas avenidas en escenarios de carreras ilegales y ruidos ensordecedores, afectando el descanso de las familias e incumpliendo la legislación sobre ruidos molestos en la capital de Catamarca.
A este escenario de descontrol se suman los reclamos por la falta de equidad en la supervisión de las unidades que transitan por el ejido urbano. Diversos sectores comunitarios señalaron que, mientras se exige regularización a los conductores particulares, la fiscalización sobre el estado de los colectivos urbanos y vehículos oficiales muestra omisiones constantes por parte de la Secretaría de Tránsito provincial.
Inacción oficial y exigencias en los controles de tránsito en Catamarca
Las principales observaciones de los habitantes se enfocan en la laxitud de las medidas punitivas dispuestas por los juzgados de faltas y las áreas de control urbano. Cuestionan que las multas actuales no generen un impacto disuasivo y reclaman que la incautación de los elementos sonoros termine con la destrucción pública de las piezas decomisadas en Catamarca.
De igual manera, representantes vecinales cuestionaron la ausencia de operativos diarios y sorpresivos en los puntos neurálgicos de la ciudad. Criticaron que las autoridades reaccionen únicamente ante la acumulación de denuncias mediáticas, sin consolidar un plan de ordenamiento ambiental sostenido en el tiempo.
La degradación de la convivencia urbana por contaminación acústica mantiene en alerta a la comunidad del Valle Central. Ante el incremento de motocicletas con modificaciones no autorizadas, la ciudadanía exige que el Ejecutivo aplique con rigor las normativas para garantizar la efectividad de los controles de tránsito en Catamarca.





