Un numeroso grupo de educadores autoconvocados de diversos departamentos provinciales se concentró frente a la Plaza de Armas del Centro Administrativo del Poder Ejecutivo para exigir el pago de sus liquidaciones finales. La manifestación visibilizó un grave escenario de parálisis burocrática que afecta a los docentes jubilados en Catamarca, cuyos expedientes administrativos acumulan retrasos desde el año 2018.
Durante la jornada de protesta, los voceros de la marcha explicaron que la nómina de damnificados abarca cientos de casos registrados en toda la jurisdicción. Exigieron a las autoridades la cancelación inmediata de los haberes adeudados y la efectivización de los tres sueldos paritarios estipulados por normativa, reclamando que la liquidación se realice a valores actualizados para no licuar los ingresos de los docentes jubilados en Catamarca.
La inacción oficial golpea con singular crudeza a los trabajadores que residen en los municipios del interior, como Pomán, Tinogasta, Belén, Santa María o Antofagasta de la Sierra. Los afectados denunciaron que deben costear traslados semanales a la Capital para seguir el estado de sus actuaciones, soportando un severo desgaste económico ante la falta de liquidación de haberes a los docentes jubilados en Catamarca.
Pese a haber presentado solicitudes formales de audiencia con los funcionarios de la cartera educativa, los manifestantes no recibieron respuestas satisfactorias durante la permanencia en el predio estatal. Frente al silencio oficial, ratificaron la continuidad de las medidas de fuerza en la vía pública.
Cuestionamientos a la burocracia estatal e impacto en los docentes jubilados en Catamarca
Las principales observaciones del sector docente apuntan directamente contra la gestión del Ministerio de Educación provincial. Cuestionan que las áreas administrativas supediten la resolución de los trámites a la acumulación arbitraria de lotes de expedientes, una práctica que desvaloriza los montos finales frente al proceso inflacionario en Catamarca.
De igual manera, los representantes del colectivo perjudicado reprocharon la falta de sensibilidad institucional por parte del gabinete del gobernador Raúl Jalil. Criticaron que el Ejecutivo dilate sistemáticamente el desembolso de haberes devengados tras más de tres décadas de servicio público en las escuelas de Catamarca.
Los educadores habilitaron líneas de contacto para coordinar nuevas acciones y sumar casos de distintos puntos de la provincia. Ante el estancamiento de las gestiones en el CAPE, los manifestantes advirtieron que endurecerán sus reclamos en las calles de Catamarca.





