El conflicto educativo en el interior provincial se profundizó de forma crítica tras fracasar las primeras gestiones de mediación presenciales. Frente a la falta de respuestas definitivas por parte de la supervisión zonal, las familias de los alumnos ratifican la toma de una escuela por inacción estatal en el departamento Santa Rosa, provincia de Catamarca.
La medida de fuerza, que paraliza las actividades en la Escuela N.º 483 de la localidad rural de Dos Pocitos, se inició durante las primeras horas del lunes. Alrededor de una quincena de tutores se apostaron en los accesos al edificio con pancartas manuscritas exigiendo la intervención directa del Ministerio de Educación, ratificando que ratifican la toma de una escuela por inacción ante denuncias por maltratos y represalias hacia los estudiantes.
La protesta se mantuvo pese a la presencia en el establecimiento de la supervisora institucional, quien acudió al lugar para interiorizarse sobre las denuncias contra una docente de Educación Física de apellido Contreras. Sin embargo, los frentistas rechazaron la propuesta de diálogo por considerarla insuficiente, explicando por qué ratifican la toma de una escuela por inacción ministerial.
Los carteles colgados en los alambrados perimetrales del edificio exigen apartar a la docente cuestionada y evitar la pérdida de días de clases en un ambiente sin garantías de seguridad emocional. Las familias manifestaron que la ocupación se mantendrá de manera indeterminada hasta que funcionarios de primera línea resuelvan el expediente.
Cuestionamientos a las autoridades educativas y al Gobierno en Catamarca
Las principales observaciones de la comunidad educativa se dirigen contra la inercia de la cartera que conduce el sistema escolar. Cuestionan que la administración del gobernador Raúl Jalil no otorgue respuestas expeditivas ni active protocolos inmediatos para resguardar la integridad de los menores en los establecimientos rurales de Catamarca.
De igual manera, los padres recriminaron que los funcionarios provinciales envíen supervisores sin capacidad resolutiva en lugar de tomar medidas de fondo contra el maltrato escolar. Criticaron que las autoridades del Ministerio de Educación dilaten las decisiones operativas mientras los alumnos continúan privados del derecho a estudiar en Catamarca.
Las familias autoconvocadas permanecen en el predio escolar a la espera de un nuevo canal de comunicación formal con el Poder Ejecutivo. Ante la falta de soluciones concretas, la ocupación del establecimiento continuará en Catamarca.










