La marcada brecha entre los anuncios oficiales de fiscalización vial y la realidad en los barrios capitalinos reabrió el malestar de los frentistas. Residentes de la zona sur manifestaron su disconformidad con los operativos de tránsito, en un escenario donde cuestionan controles por escapes libres de motos ruidosas por la falta de resultados concretos para reducir la contaminación acústica en la provincia de Catamarca.
El foco del descontento cívico se concentra sobre la avenida Misiones, donde los vecinos denunciaron una agresión sonora ininterrumpida durante las 24 horas del día. Las familias autoconvocadas señalaron que la circulación incesante de motovehículos modificados vulnera el descanso cotidiano, explicando por qué cuestionan controles por escapes libres de motos en los corredores urbanos de mayor tránsito.
A la proliferación de estruendos producidos por los detonadores y caños no reglamentarios se suma la sospecha de los frentistas sobre la efectividad real de los procedimientos informados por la comuna. Los residentes pusieron en duda si las intervenciones difundidas en las gacetillas institucionales responden a tareas preventivas continuas o si constituyen meros anuncios mediáticos sin impacto duradero en Catamarca.
Esta problemática en la avenida Misiones refleja un reclamo recurrente que se extiende por diversos sectores del Valle Central, como la arteria Augusto Tapia y el microcentro. Los afectados coincidieron en exigir sanciones severas, la compactación de los repuestos ilegales incautados y la presencia de inspectores en horarios nocturnos.
Cuestionamientos a la Dirección de Tránsito y a las autoridades en Catamarca
Las observaciones más severas de los pobladores se dirigen contra la ineficiencia de la Secretaría de Protección Ciudadana y la Dirección de Tránsito de la Capital. Cuestionan que la gestión provincial del gobernador Raúl Jalil no coordine con la intendencia capitalina esquemas de control integrales sobre el parque vehicular en Catamarca.
De igual manera, los representantes barriales reprocharon la falta de patrullajes en las avenidas periféricas y la ausencia de controles sobre el exceso de velocidad. Criticaron que las autoridades municipales se limiten a difundir balances de secuestros mientras el tránsito ruidoso continúa impune en las calles de Catamarca.
La comunidad de la zona sur exigió la presencia permanente de puestos de control y operativos sorpresa en los puntos críticos de la ciudad. Ante el cansancio por los estruendos cotidianos, la ciudadanía exige respuestas efectivas y soluciones de fondo en Catamarca.










