Los chalecos amarillos vuelven a salir a las calles de Francia

Los chalecos amarillos vuelven a salir a las calles de Francia

Los chalecos amarillos buscan, este sábado, dar un nuevo impulso a la movilización que ya lleva un historial de 25 fines de semana consecutivos en Francia. Si bien durante el último mes la concurrencia a las manifestaciones estaba en baja y el Gobierno ya auguraba una pronta disolución, el pasado miércoles 1° de Mayo, entre 150 y 300 mil personas se reunieron para protestar en el Día del Trabajador.

Según publica El Intransigente, el movimiento inició desde mediados de noviembre del año pasado y, cada sábado, expresa el descontento del pueblo francés con las políticas social y fiscal del gobierno de Emmanuel Macron. Sin embargo, debido a la prolongación en el tiempo, la medida fue perdiendo fuerza y el sábado pasado, las autoridades anunciaron 23.600 participantes en las protestas, una cifra muy inferior a los «60.132 manifestantes como mínimo» señalados por los «chalecos amarillos».

Para este 4 de mayo, los chalecos esperan la adhesión de más manifestantes, en especial después de la masiva convocatoria del primero de mes. Con este objetivo, organizaron eventos por medio de facebook a lo largo de todo el territorio de Francia. Al menos en París, la prefectura autorizó tres manifestaciones, a partir de las 11:00 GMT. Además, también estaba prevista un «ocupación festiva» del aeropuerto Charles de Gaulle, al norte de París, para pedir «el cese de la venta» del aeródromo.

Después de los incidentes registrados durante la movilización del Día del Trabajador, este sábado, la policía prolongó su orden de prohibición de manifestarse en los Campos Elíseos, y en un perímetro que incluye la Asamblea Nacional, el Palacio del Elíseo y el sector de la catedral de Notre Dame, destrozada en parte por un incendio a mediados de abril.

Como informó El Intransigente, durante la habitual marcha del 1° de Mayo, más de 7.400 policías y gendarmes se desplegaron en París, con motivo de la manifestación. Según el ministro del Interior, Christophe Castaner, se calcula que hay entre «1.000 a 2.000 activistas radicales», pero desde las fuerzas de seguridad se estaban preparando con anterioridad para el día de hoy. Así, en esta violenta manifestación, se registraron 90 personas detenidas y algunas afectadas por gases lacrimógenosEntre los aprehendidos hay tres españoles a los que se les ha incautado material inflamable, el cual ha sido utilizado por estos grupos de reclamos a lo largo de las diversas marchas.

De esta forma, desde el gobierno de Emmanuel Macron le siguen dando batalla a estos grupos y llamaron a que la respuesta a los militantes anticapitalistas y antifascistas vestidos de negro y con la cara cubierta, a los que se lo llamó “black blocs” sea «extremadamente firme». Asimismo, esta no es la primera vez que ocurren disturbios en la marcha del Día del Trabajador, ya que el año pasado, 1.200 militantes radicales vandalizaron comercios e incendiaron vehículos.

«No se tiene que dramatizar, es una cuestión de vigilancia. Mañana hay un riesgo», señaló Castaner a mediados de la semana en una rueda de prensa. En este contexto, a lo largo de los meses, el movimiento de los «chalecos amarillos» fue perdiendo fuerza, al tiempo que se ha ido radicalizando, con altercados violentos además de las ya conocidas manifestaciones de todos los sábados.