El fatal desenlace de un violento altercado en el oeste provincial expuso con crudeza la desprotección comunitaria en Catamarca. La fiscal subrogante de la Tercera Circunscripción Judicial de Belén, Jazmín Martel, resolvió imputar formalmente a un joven de 20 años bajo la carátula de homicidio preterintencional, tras comprobarse su autoría material en la agresión física que derivó en la agonía y muerte del jubilado Luis Armando Ramos en la localidad de Corral Quemado.
La imputación penal sostiene que el acusado, identificado en el expediente con las iniciales M.A.Q., interceptó a la víctima en las inmediaciones del Club River San Cayetano entre las 19 y las 23 horas. En medio de una disputa verbal por motivos aún no esclarecidos judicialmente, el agresor le propinó un golpe de puño directo en el rostro, provocando que el jubilado perdiera el equilibrio, se desplomara contra la vereda y quedara completamente inconsciente en la vía pública.
Tras la agresión, Ramos recibió las primeras curaciones de urgencia en la posta médica local y debió ser trasladado de inmediato hacia la cabecera departamental de Belén. En el hospital zonal ingresó a la Unidad de Terapia Intensiva con politraumatismos severos, donde permaneció internado durante dos jornadas en estado crítico hasta diagnosticarse su muerte cerebral, constatándose finalmente su deceso a raíz de un traumatismo craneoencefálico grave con hematoma subdural según confirmó la autopsia forense.
Durante la audiencia de indagatoria, el imputado prestó declaración formal asistido por su defensa legal, mientras la fiscalía evalúa requerir la prórroga de su detención preventiva. En paralelo, efectivos de la División Homicidios se constituyeron en Corral Quemado para realizar peritajes sobre la vereda del club deportivo y determinar con precisión técnica la mecánica del impacto, incorporando además las actuaciones labradas de oficio por la comisaría de la jurisdicción y la denuncia de los deudos.
Violencia nocturna en el interior, peritajes policiales y la orfandad en los pueblos
El homicidio del jubilado reavivó los reclamos vecinales en las comunidades de Belén ante la escasez de agentes policiales en los alrededores de las instituciones sociales durante los fines de semana. Los pobladores denunciaron la falta de recorridos disuasivos permanentes para prevenir riñas callejeras, señalando que la ayuda médica y policial tarda en llegar cuando los altercados se desatan en localidades alejadas de los centros asistenciales de mayor complejidad.
Esta situación de desamparo en los distritos periféricos contrasta con la agenda que exhibe el gobernador Raúl Jalil en foros corporativos sobre exportaciones y minería. Mientras la gestión provincial pondera estadísticas de empleo en eventos empresariales o dilata la asistencia crediticia para familias morosas, las comunas del interior continúan sin refuerzos de seguridad en la vía pública para cuidar la integridad física de sus vecinos más vulnerables.