Connect with us

Hi, what are you looking for?

Política

Hechos que se ocultan en los municipios, ni denuncia policial

La falta de mantenimiento de los vehiculos municipales los convierten en foco de peligro.

Los municipios catamarqueños, afectados por la corrupción y la negligencia, esconder peligros en sus actividades diarias y servicios. Tal es el caso del parque automotor de San Fernando del Valle de Catamarca, una serie de vehículos adquiridos por el municipio para llevar adelante sus tareas. Sin embargo, esto que se configuraría como un servicio se terminó por convertir en un problema, a raíz de la falta de mantenimiento que los convierten en focos de accidentes.

Si bien ya se presentaron denuncias formales sobre la falta de mantenimiento de los vehículos de la municipalidad de la capital de Catamarca, la solución no llega. Se prometen mejoras y se asumen compromisos pero los cambios son casi nulos. El último hecho fue el ocurrido días atrás, cuando uno de los camiones se prendió fuego en una Planta de Hormigon de Camino de Ojos de Agua. En este caso, ni siquiera se hizo la denuncia pertinente y el hecho fue ocultado. Así, no solo se pone en peligro a los habitantes de la localidad, quienes se cruzan constantemente con estos vehículos en malas condiciones, sino que también corren riesgos los propios empleados.

Más de una vez se pudo alertar la presencia de camiones de basura circulando por las calles de la capital catamarqueña a una velocidad no recomendada para un vehículo de tales dimensiones en medio de la ciudad. Además, también se denunciaron las faltas de luces en los coches municipales y, en el caso de los camiones destinados a cambiar las luminarias, la falta de medidas de seguridad y la presencia de grasa en el piso de la cabina que se debe elevar en el aire, volviendo la superficie resbaladiza.

Así, todos están expuestos a los accidentes, tal y como le pasó al recolector de basura que fue aplastado por el camión. Ese caso también fue inscrito como falta de mantenimiento vehicular. Se trataba de un camión recolector cuyo compresor de basura se trababa y necesitaba de una operación humana para continuar con su funcionamiento. Al dejar de funcionar, el hombre se dispuso a repararlo, sin quedarle tiempo para salir y escapar del compresor.

El caso fue judicializado, pero no hubo grandes respuestas. De hecho, estos incidentes todavía se ocultan, permanecen sin revisión o corrección. Mientras tanto, los catamarqueños se muestran intranquilos, sobre todo si se tiene en cuenta que estos vehículos circulan por las calles de la ciudad y no se sabe cuándo podrían tener un mal funcionamiento repentino. A pesar de los reclamos públicos, ningún concejal u organismo se dispuso frenar lo que podría conllevar a un desenlace fatal, como ya ocurrió.