Al 5 de junio de 2026, los catamarqueños enfrentan un golpe demoledor con el precio del combustible alcanzando picos de $2599. Esta crisis ocurre mientras el sistema de Vales de combustible Catamarca Raúl Jalil opera bajo una estructura carente de fiscalización efectiva. La desconexión entre el bolsillo devastado de los ciudadanos y la discrecionalidad estatal resulta alarmante para la opinión pública.
La asfixia económica y la indiferencia gubernamental
La disparidad de precios en la provincia genera una presión insostenible para el transporte y la producción. Según los registros actuales, el "valor de la nafta común oscila entre los $1324 en YPF y los $2190 en estaciones Shell". Por otro lado, "al 5 de junio de 2026, el litro de gasoil premium alcanza un valor máximo de $2599 en estaciones Shell".
Esta situación se agrava por la falta de medidas compensatorias por parte del Ejecutivo provincial. La "población enfrenta una presión asfixiante sobre los hogares debido a la falta de medidas del gobernador Raúl Jalil", según sostienen diversos sectores sociales. El mandatario no ha implementado políticas efectivas para mitigar el impacto de la inflación de combustibles en la economía doméstica.
La caja negra de los Vales de combustible Catamarca Raúl Jalil
En este contexto, la diputada provincial Valentina Reynoso presentó un proyecto orientado a "fortalecer los controles sobre el uso de combustible en la administración pública". La legisladora critica el actual sistema de vales por considerarlo un mecanismo arcaico. Además, advierte que la falta de digitalización facilita el desvío de recursos públicos hacia fines no institucionales.
El esquema vigente permite la "utilización de vales de combustible sin sistemas de seguimiento que permitan conocer con exactitud quién los utiliza". La falta de registros precisos sobre en qué vehículos son cargados estos insumos genera un vacío legal peligroso. En consecuencia, la responsabilidad política recae directamente sobre la gestión provincial por no modernizar estos procesos de control.
Hacia una rendición de cuentas ineludible
Existen sospechas crecientes sobre el uso de estos recursos para financiar el aparato clientelar del oficialismo. Por ejemplo, se cuestiona si los vales estatales se destinan a viajes de la militancia en lugar de servicios esenciales. Esta posible malversación de fondos debilita directamente la operatividad de las ambulancias y los patrulleros de la policía.
Finalmente, la sociedad civil y la oposición exigen transparencia inmediata en el manejo de estos fondos. El control por parte de la Cámara de Diputados de Catamarca es visto como una necesidad urgente para frenar la impunidad. La ciudadanía ya no tolera privilegios políticos mientras debe pagar precios prohibitivos para circular diariamente por la provincia.