La minería en Catamarca volvió a quedar en el centro del debate luego de que el propio Gobierno provincial reconociera que todavía existen limitaciones para que la provincia pueda desarrollar de manera integral todas las etapas vinculadas a sus recursos naturales. Durante una jornada sobre tecnología, proveedores y desarrollo minero, el vicegobernador Rubén Dusso admitió que el laboratorio provincial aún no cuenta con capacidad plena y que actualmente algunos estudios de agua y minerales deben realizarse fuera del territorio catamarqueño.
La declaración abrió una discusión sobre el alcance real del modelo minero impulsado por la gestión de Raúl Jalil, que desde hace años presenta a la actividad como uno de los principales motores de crecimiento económico para Catamarca. Mientras el Gobierno destaca las oportunidades vinculadas al litio y otros recursos, las propias autoridades reconocieron que todavía quedan desafíos pendientes para que mayor parte del valor generado por la actividad quede dentro de la provincia.
Minería en Catamarca: el desafío de generar valor local más allá de la extracción
Durante el encuentro denominado “Sinergia Catamarca: Conectando minería, comunidad y tecnología”, Dusso señaló que la provincia avanza hacia una mayor autonomía científica, pero reconoció que aún falta camino por recorrer. “Le falta muy poco a ese laboratorio para que tengamos la capacidad de hacer todo allí”, afirmó, al referirse a los análisis vinculados al agua y los minerales que actualmente deben enviarse a otros lugares.
El planteo vuelve a poner sobre la mesa una de las principales discusiones alrededor de la minería en Catamarca: cuánto desarrollo tecnológico, científico y económico queda efectivamente en la provincia productora. Para sectores críticos del modelo, la dependencia de servicios externos evidencia una deuda pendiente en la construcción de una cadena de valor propia.
Además, el vicegobernador hizo referencia a otro punto sensible: la participación de profesionales catamarqueños en los niveles jerárquicos de los grandes proyectos mineros. Dusso sostuvo que actualmente habría una baja presencia de representantes locales en puestos de conducción y planteó como objetivo que más personas formadas en la provincia puedan ocupar espacios de decisión dentro de las empresas.
Ese reconocimiento instala otro interrogante para la política minera provincial: después de años de promoción de inversiones, ¿la actividad logró generar suficientes oportunidades para técnicos, profesionales y trabajadores catamarqueños? Desde el oficialismo sostienen que el desarrollo depende de fortalecer la capacitación y la articulación entre empresas, universidades y proveedores locales.
El encuentro reunió a empresarios, cámaras del sector, proveedores mineros y representantes de la Universidad Nacional de Catamarca, en una mesa donde se destacó la importancia de incorporar tecnología y conocimiento al esquema productivo. Sin embargo, las expresiones de las autoridades también dejaron expuestas algunas dificultades que todavía enfrenta la provincia para consolidar una industria con mayor participación local.
La discusión sobre la minería en Catamarca continúa atravesada por una tensión central: el Gobierno provincial sostiene que la actividad representa una oportunidad histórica de crecimiento, mientras que distintos sectores cuestionan si ese desarrollo alcanza a traducirse en mayor autonomía, empleo calificado y fortalecimiento de capacidades propias.
Las declaraciones de Dusso vuelven a poner en agenda los desafíos pendientes de una política minera que busca posicionar a Catamarca como protagonista, pero que todavía reconoce obstáculos para que la provincia pueda controlar más etapas del proceso y ampliar la participación de sus propios profesionales, instituciones y empresas.