El crecimiento del empleo informal en Catamarca vuelve a instalar interrogantes sobre la sustentabilidad del sistema previsional y el futuro de miles de trabajadores. Aunque los datos difundidos corresponden al escenario nacional, especialistas en seguridad social advierten que el avance de la informalidad y la caída del empleo registrado afectan directamente el financiamiento de las jubilaciones, un panorama que también alimenta el debate sobre las políticas que impulsa el Gobierno de Catamarca para fortalecer el empleo formal.
El abogado y especialista en seguridad social Juan Carlos Juárez explicó que entre febrero de 2024 y febrero de 2026 el empleo registrado en Argentina se redujo en unas 360.000 personas, pasando de aproximadamente 12,8 millones a 12,5 millones de trabajadores. Sin embargo, sostuvo que el problema no se limita a la cantidad de aportantes, sino también a la calidad de los aportes, ya que muchos de quienes abandonaron el sistema pertenecían a categorías salariales con mayores contribuciones.
El especialista también advirtió que alrededor del 43% de los trabajadores argentinos se desempeña en la informalidad, una situación que compromete tanto el financiamiento actual como el acceso futuro a una jubilación contributiva. En ese contexto, el empleo informal en Catamarca vuelve a ocupar un lugar central en el debate público, especialmente ante la necesidad de generar más puestos de trabajo registrados que garanticen aportes previsionales sostenibles.
Empleo informal en Catamarca y el desafío de sostener el sistema previsional
Juárez sostuvo que el deterioro del sistema ya comienza a reflejarse en distintas prestaciones. Entre otros aspectos, mencionó la pérdida del poder adquisitivo del bono destinado a quienes perciben la jubilación mínima y señaló que, si hubiera seguido la inflación, actualmente debería rondar los 210 mil pesos, mientras permanece en 70 mil pesos. También afirmó que la reducción de recursos previsionales impacta en otros mecanismos del sistema y plantea nuevos desafíos para su financiamiento.
Otro de los puntos destacados por el especialista fue el crecimiento de modalidades laborales como el monotributo y el trabajo en plataformas digitales. Según explicó, estas formas de contratación requieren una base mucho más amplia de aportantes para sostener el sistema previsional, por lo que la expansión del empleo informal genera una presión adicional sobre las cuentas públicas y alimenta un debate que también alcanza a provincias como Catamarca.
En ese escenario, comienzan a multiplicarse los cuestionamientos sobre cuáles son las políticas destinadas a fomentar el trabajo registrado y ampliar la base de aportantes. Si bien los datos difundidos corresponden al plano nacional, el Gobierno de Catamarca también queda bajo observación respecto de las estrategias para incentivar la formalización laboral y fortalecer el empleo privado, un aspecto considerado clave para el desarrollo económico y la estabilidad previsional a largo plazo.
Mientras tanto, el diagnóstico de los especialistas mantiene abierto un debate que trasciende las estadísticas. El avance del empleo informal en Catamarca, en un contexto nacional donde casi la mitad de los trabajadores desarrolla su actividad fuera del sistema registrado, vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de discutir políticas que promuevan el empleo formal y otorguen previsibilidad a quienes aspiran a acceder a una jubilación contributiva en el futuro.