“Un país sin industria, un país sin trabajo, es un país que no tiene futuro”, definió Hugo Benítez, secretario general de la Asociación Obrera Textil (AOT). La advertencia resonó este miércoles en un contexto de caída del empleo formal y consumo retraído que ya se cobró 7.000 puestos de trabajo registrados en el sector textil durante los últimos dos años y medio y dejó apenas 25.000 trabajadores formales en la actividad.
La caída del empleo no solo golpea a las familias que perdieron su ingreso, sino que también licúa los aportes patronales que sostienen la obra social gremial. Benítez denunció que varias empresas demoran o incumplen directamente esos pagos, lo que agrava la situación financiera del sistema de salud sindical. “Si no hay un poder adquisitivo de los trabajadores que mueva la rueda del consumo, esto no funciona”, graficó, al señalar el cierre de pymes, comercios y la retracción general de la actividad.
A ese deterioro productivo se suma la parálisis de las negociaciones salariales. La AOT declaró el estado de alerta y movilización después de que las cámaras empresarias no respondieran a las intimaciones para reabrir la paritaria que arrancó el 1° de junio. Benítez explicó que las empresas “hacen oídos sordos” al reclamo sindical y evitan discutir una actualización que acompañe la inflación.
Paritarias paralizadas y estado de alerta
“Hemos decretado el alerta y estado de movilización por la negligencia que tiene la parte empresaria de sentarse a discutir el salario de los trabajadores”, afirmó el titular del gremio. Insistió en que el sindicato no reclama sumas extraordinarias, sino una recomposición que compense el aumento del costo de vida y permita sostener el poder de compra de los salarios.
Con ese panorama, la AOT ya puso en análisis un plan de lucha que puede escalar a medidas directas en los próximos días. “Vamos a ir tomando medidas de fuerza directamente en los establecimientos que están trabajando”, adelantó Benítez, quien confirmó que la conducción nacional del gremio evalúa las acciones a seguir.
Para el dirigente, la crisis excede a la actividad textil y refleja las dificultades que atraviesa buena parte de la industria nacional. Sostuvo que mientras no exista una recuperación del consumo interno ni una política que fortalezca la producción nacional, el escenario continuará agravándose. La AOT mantiene el estado de alerta y no descarta profundizar el conflicto si las cámaras empresarias persisten en la falta de respuesta a la convocatoria paritaria.