El conflicto salarial en Valle Viejo volvió a instalar a Raúl Jalil en el centro del debate político en Catamarca, luego de que el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) confirmara que mantendrá firme su reclamo por un incremento del 30% y advirtiera que podría retomar medidas de fuerza por tiempo indeterminado si no hay avances en la conciliación obligatoria.
El secretario general del gremio, Eduardo Moya, aseguró que hasta el momento no hubo respuestas concretas del Ejecutivo municipal y cuestionó el silencio oficial frente al pedido de recomposición salarial. “No hay ningún avance, no hay ninguna comunicación”, señaló, al tiempo que interpretó esa falta de diálogo como una señal de rechazo al reclamo de los trabajadores.
Desde el sindicato remarcaron que el conflicto lleva un año sin una solución definitiva y que la pérdida del poder adquisitivo profundizó la situación de los empleados municipales. En ese contexto, Moya sostuvo que los trabajadores “cada vez están más pobres” y descartó cualquier posibilidad de reducir la exigencia salarial. “No nos bajamos ni un centímetro del 30%, ni un centavo”, afirmó.
Raúl Jalil y el reclamo salarial que expone la tensión entre trabajadores y el oficialismo
Aunque la disputa se desarrolla directamente con el municipio de Valle Viejo, el escenario vuelve a abrir un debate político sobre la gestión de Raúl Jalil y la situación económica de los trabajadores en Catamarca. El reclamo se suma a otras expresiones de malestar vinculadas al costo de vida, los ingresos y la capacidad de los empleados para sostener sus gastos mensuales.
El gremio también denunció una creciente disconformidad entre los trabajadores municipales y anticipó que las próximas medidas podrían contar con mayor acompañamiento. Según Moya, los empleados de distintas áreas ya fueron informados sobre las acciones que podrían llevarse adelante luego de la última audiencia de conciliación.
Además del reclamo salarial, el dirigente sindical cuestionó decisiones internas que, según expresó, afectarían a empleados del Concejo Deliberante y habló de una presunta persecución laboral. “Estas gestiones quieren dejar sin trabajo gente para meter gente de ellos”, afirmó, en declaraciones que sumaron tensión al conflicto.
El escenario plantea un nuevo desafío para el oficialismo provincial, que enfrenta cuestionamientos de distintos sectores por la situación económica. En este caso, el reclamo de los municipales de Valle Viejo vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre los salarios, el poder adquisitivo y la capacidad de respuesta de los gobiernos locales y provinciales frente a las demandas laborales.
Mientras avanza la conciliación obligatoria, el sindicato mantiene su postura y espera una propuesta que permita destrabar el conflicto. Si no hay acuerdo, los trabajadores anticiparon que podrían volver a las medidas de fuerza, generando un nuevo foco de tensión política y social en Catamarca durante la gestión de Raúl Jalil.