El deterioro de las rutas nacionales en Catamarca volvió a generar preocupación entre los trabajadores viales, que advirtieron que el porcentaje de caminos que necesitan reparaciones pasó del 50% al 70% en los últimos dos años. El dato fue planteado por dirigentes del Sindicato de Trabajadores Viales de la República Argentina (STVyARA), quienes cuestionaron el desfinanciamiento del sistema y alertaron sobre las consecuencias que podría tener para la provincia una eventual transferencia o concesión de corredores nacionales.
Durante una entrevista con Ancasti Streaming, la secretaria adjunta del gremio, Patricia Varela, describió un escenario que calificó como preocupante. Según el relevamiento citado por la dirigente, el 70% de las rutas nacionales en Catamarca requiere actualmente reparación o reconstrucción, frente al 50% registrado dos años atrás. Entre los sectores señalados aparecen la Ruta Nacional 38, la Cuesta del Totoral y distintos tramos de la Ruta Nacional 157.
El reclamo apunta principalmente al desfinanciamiento de Vialidad Nacional, una situación que los representantes sindicales vincularon con las políticas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei. La falta de recursos, insumos y personal, según denunciaron, estaría reduciendo la capacidad operativa para realizar tareas de mantenimiento, control y conservación de las rutas. Se trata de un problema que excede el deterioro de una calzada: también puede afectar la conectividad y las condiciones en las que circulan diariamente quienes atraviesan el territorio catamarqueño.
Otro de los puntos cuestionados fue el Decreto 689 de Desregulación, relacionado con el incremento de la capacidad de carga de los vehículos pesados. Varela sostuvo que aumentar el peso permitido sin garantizar previamente una infraestructura adecuada podría profundizar el deterioro de los caminos. La advertencia resulta especialmente relevante para Catamarca, donde existen corredores utilizados para conectar localidades y sostener el movimiento de personas, mercaderías y producción.
Rutas nacionales en Catamarca: alerta por el deterioro y el posible costo para la provincia
La falta de personal también aparece como uno de los principales obstáculos denunciados. Franco Carabajal señaló que existen controles de pesaje de camiones, pero que la falta de trabajadores limita su funcionamiento: según explicó, actualmente una de las balanzas opera una vez por semana. El dirigente también sostuvo que el recorte presupuestario afecta la disponibilidad de combustible y dificulta el trabajo de los empleados viales que deben trasladarse hacia el interior provincial.
El escenario plantea además una discusión política para el Gobierno de Catamarca. Los dirigentes sindicales expresaron dudas ante la posibilidad de que la Provincia termine asumiendo el control de rutas nacionales como las rutas 38, 157 y 60. Varela advirtió que un eventual traspaso o esquema de concesión podría implicar nuevos costos para las arcas provinciales y, en consecuencia, para los ciudadanos. La preocupación no está dirigida únicamente al mantenimiento de las rutas, sino también a quién terminará pagando por ese servicio.
En ese sentido, la dirigente planteó el posible impacto de un sistema de peajes sobre los usuarios. Según su interpretación, corredores como la Ruta 38 no tendrían un volumen de tránsito que permita sostener fácilmente una concesión sin trasladar costos a quienes utilizan diariamente la vía. Para los trabajadores viales, esto podría convertirse en un problema adicional para los habitantes que necesitan desplazarse entre localidades y la Capital.
La advertencia adquiere mayor peso porque, de acuerdo con el planteo sindical, una eventual concesión podría extenderse durante 20 años. Varela cuestionó que la sociedad catamarqueña deba asumir durante ese período obligaciones vinculadas con infraestructura que actualmente corresponde al sistema nacional. El argumento expuesto es que esos recursos podrían terminar compitiendo con otras necesidades provinciales, como escuelas, hospitales y rutas provinciales.
A este panorama se suma la pérdida de personal especializado. Carabajal afirmó que Vialidad Nacional perdió alrededor de 600 trabajadores a nivel nacional y señaló que también existe una salida de profesionales e ingenieros. En el distrito Catamarca, indicó, el plantel actual sería de 177 trabajadores. Los datos y cuestionamientos planteados por el sindicato abren un debate sobre el futuro de las rutas nacionales en Catamarca y sobre las consecuencias que tendría continuar reduciendo la capacidad estatal para mantener una infraestructura esencial para la circulación y la actividad económica.