Las obras en Catamarca volvieron a quedar en el centro de la discusión política a partir de los cuestionamientos del concejal de La Libertad Avanza Gerónimo Cabrera, quien denunció presuntas deficiencias en los controles sobre trabajos de infraestructura en Valle Viejo y apuntó también contra el Gobierno provincial de Raúl Jalil. El edil anticipó nuevos pedidos de informe para conocer qué empresas ejecutaron distintas obras y quiénes están actualmente a cargo de intervenirlas.
Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con unos 500 metros de cordón cuneta que, según relató Cabrera, fueron realizados anteriormente y ahora deben ser intervenidos nuevamente. El concejal afirmó haber observado trabajadores de una empresa contratada por el municipio realizando tareas sobre esos sectores y sostuvo que buscará determinar quién ejecutó originalmente los trabajos y qué empresa está encargada de romperlos en esta nueva etapa.
La denuncia política apunta directamente a la falta de control del Ejecutivo municipal, aunque Cabrera también extendió sus críticas al Gobierno provincial. El planteo abre una discusión sobre la planificación de las obras y, especialmente, sobre el costo que puede representar para el Estado volver a intervenir infraestructura que ya había sido ejecutada. Por el momento, se trata de cuestionamientos formulados por el concejal y no de una irregularidad determinada judicialmente.
Obras en Catamarca: reclamos por controles, cordones cuneta y pavimentación
El conflicto se suma a los reclamos que Cabrera ya había realizado por el funcionamiento de las obras de cloacas en Valle Viejo. Según sostuvo, el caño troncal no estaría funcionando correctamente y esto generaría inconvenientes en distintos sectores del departamento. Además, remarcó que el municipio debería controlar y certificar los avances de las conexiones domiciliarias, incluso cuando una obra cuente con financiamiento nacional.
La situación también alcanzó a la pavimentación de calles. Cabrera afirmó que durante el año pasado se asfaltaron determinados sectores y cuestionó que actualmente algunas de esas calles estén siendo intervenidas nuevamente. En ese contexto, dirigió sus críticas hacia la gestión provincial y cuestionó el resultado de las obras realizadas en Valle Viejo durante los últimos años.
El planteo tiene una dimensión política que excede a una calle o a un tramo de cordón cuneta. Cuando una obra pública debe ser nuevamente intervenida, una de las preguntas centrales es qué controles se realizaron durante su ejecución, qué empresa estuvo a cargo y bajo qué condiciones se certificaron los trabajos. Esos son precisamente algunos de los interrogantes que Cabrera anticipó que buscará llevar al Concejo Deliberante mediante pedidos de informe.
Las críticas también vuelven a colocar a Raúl Jalil y al Gobierno de Catamarca dentro de una discusión más amplia sobre infraestructura y gestión de recursos públicos. Cabrera cuestionó el volumen de obras realizadas en Valle Viejo y sostuvo que, frente a los años de gestión, los resultados serían insuficientes. Su evaluación es política y forma parte de su posicionamiento opositor, por lo que el Gobierno provincial y las autoridades municipales deberían responder con información concreta sobre contratos, empresas, controles y certificaciones si buscan despejar los cuestionamientos.
Por ahora, el dato concreto es que el concejal anticipó nuevos pedidos de información y que el reclamo se suma a otros cuestionamientos sobre cloacas, pavimentación y obras de infraestructura en Valle Viejo. También quedó pendiente la ejecución de un proyecto para instalar un semáforo sobre avenida Felipe Varela, aprobado a partir de un pedido de Cabrera luego de un accidente fatal. En este escenario, la discusión política vuelve a centrarse en una cuestión sensible: cómo se controlan las obras en Catamarca y qué ocurre cuando una infraestructura recientemente ejecutada debe ser intervenida nuevamente.