El Gobierno de Catamarca anunció que destinará aproximadamente $6.000 millones durante los próximos dos meses para subsidiar el consumo de energía y contener el impacto de las subas tarifarias. El ministro de Gobierno, Seguridad y Justicia, Alberto Natella, presentó la medida como un esfuerzo de la administración provincial frente al escenario económico y remarcó que el precio mayorista de la energía no es definido por la Provincia.
El anuncio supone un desembolso de alrededor de $3.000 millones mensuales, según explicó el funcionario. Los recursos serán utilizados para reducir el impacto de las facturas sobre los usuarios, en un contexto en el que el propio Gobierno reconoce dificultades para distintos sectores de la economía. Natella sostuvo que la Provincia busca acompañar especialmente a quienes atraviesan mayores dificultades.
La decisión abre también una discusión sobre el alcance de la asistencia estatal y el uso de recursos públicos para contener el costo de un servicio esencial. El ministro definió el subsidio energético en Catamarca como un esfuerzo importante y aclaró que los fondos utilizados provienen de la recaudación provincial, es decir, de los impuestos que pagan los propios catamarqueños.
Catamarca y el costo de sostener los subsidios
Natella sostuvo que el incremento del costo de la energía responde a diferentes variables y mencionó factores históricos y el contexto internacional, incluidos los conflictos bélicos registrados en Europa y Medio Oriente. Al mismo tiempo, buscó marcar una diferencia entre las responsabilidades provinciales y nacionales al señalar que Catamarca no fija el precio mayorista de la energía.
El funcionario también defendió la situación financiera de la Provincia y aseguró que Catamarca mantiene sus cuentas ordenadas y no está endeudada. La afirmación fue realizada en el marco de la explicación sobre las medidas que la administración lleva adelante para afrontar el escenario económico. Según planteó, el objetivo es sostener la asistencia sin comprometer el funcionamiento general del Estado provincial.
La discusión energética se vincula además con otros problemas que el Gobierno reconoce como parte del escenario actual. Natella anticipó que se trabaja en un programa específico para atender el endeudamiento de las familias, aunque señaló que podría haber novedades recién durante la próxima semana. También relacionó esta problemática con los planteos realizados por los gobernadores del Norte Grande ante el Gobierno nacional.
En paralelo, la administración provincial intenta sostener la obra pública y el empleo local como herramientas para movilizar la actividad económica. Natella aseguró que las empresas que resulten adjudicatarias de obras importantes deberán registrar formalmente a sus trabajadores. El planteo, según explicó, ya es conversado con cámaras empresariales, intendentes y constructoras, y el Gobierno advirtió que tomará medidas frente a eventuales incumplimientos.
El escenario planteado por el ministro combina así subsidios, asistencia a familias, obra pública y control de las condiciones laborales. A esto se suma la discusión salarial con los docentes, que continúa sin una nueva fecha de paritaria definida, según indicó Natella. El funcionario señaló que existen acuerdos vigentes con distintos sectores, mientras que la ministra de Educación mantiene contacto con los gremios.
La otra línea planteada por Natella fue la necesidad de incorporar educación financiera desde las escuelas, con el argumento de que aprender a administrar ingresos y gastos resulta relevante tanto para las familias como para el propio Estado. En ese sentido, vinculó el manejo de las cuentas públicas con la necesidad de no gastar por encima de los recursos disponibles.
Con los $6.000 millones anunciados para el subsidio energético en Catamarca, el Gobierno provincial vuelve a colocar el uso de los recursos públicos en el centro de la discusión económica. La medida busca amortiguar el impacto de las tarifas sobre los usuarios, mientras la administración sostiene que conserva sus cuentas ordenadas y, al mismo tiempo, prepara programas de asistencia, obra pública y otras herramientas para afrontar las dificultades económicas.