El anuncio del gobernador de no buscar un tercer mandato y competir por el Senado destapó las profundas contradicciones que atraviesan a la gestión de Raúl Jalil en Catamarca. Mientras el Poder Ejecutivo provincial celebró el ingreso de $7.000 millones de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) girados por la Casa Rosada, el escenario social del distrito exhibe un deterioro acelerado, marcado por despidos, sueldos impagos y protestas callejeras.
El contraste financiero y político quedó en evidencia el mismo 11 de septiembre, día en que se acreditaron las partidas extraordinarias de Nación y el mandatario confirmó la unificación de los comicios locales con el calendario nacional. Pese a que el distrito lidera el ranking de transferencias discrecionales en el Norte Grande junto a Salta, los multimillonarios fondos no se reflejan en la resolución de los reclamos que estallan en el sector productivo y laboral.
La tensión gremial se manifestó de forma simultánea en distintos puntos del Valle Central. En Valle Viejo, operarios de la planta procesadora El Alto S.A. cortaron la Ruta Nacional 33 por haberes adeudados de agosto y liquidaciones en cuotas, mientras que en la Capital trabajadores del Hotel La Alameda montaron una protesta frente a Plaza La Alameda tras ser despedidos y quedar seis familias sin sustento y con meses de sueldos impagos.
A este cuadro de conflictividad se suma la precariedad extrema constatada en el interior. Una inspección de UATRE y RENATRE en La Paz descubrió a peones rurales hacinados bajo cobertizos de nylon y durmiendo sobre tarimas sin sanitarios, ratificando una persistente ausencia de fiscalización por parte de la Dirección Provincial de Inspección Laboral ante los abusos patronales.
Fondos extraordinarios de Nación, sintonía política y reclamos laborales sin respuesta
El repliegue político del mandatario hacia el Congreso nacional expone una desconexión evidente entre las negociaciones de cúpula y las urgencias cotidianas. Distintos sectores cuestionan que el alineamiento pragmático con Balcarce 50 y la discusión por la eliminación de las PASO consuman la agenda oficial, mientras las dependencias estatales esquivan intervenir a tiempo para frenar la informalidad y la pérdida de puestos de trabajo.
La falta de respuestas no solo golpea al empleo privado, sino también a los servicios esenciales y la seguridad. El reciente robo y desguace de dos transformadores de EC SAPEM valuados en $44 millones a escasos metros de un puesto policial sobre la Ruta 33 volvió a exhibir las severas deficiencias preventivas en áreas estratégicas del territorio provincial.
La acumulación de remesas millonarias sin impacto en el bienestar colectivo sintetiza el balance de la gestión de Raúl Jalil en Catamarca. Con trabajadores en la calle demandando salarios básicos y un esquema oficial volcado a la rosca legislativa, la sociedad civil cuestiona un modelo que prioriza los acuerdos políticos sobre las demandas estructurales de la comunidad.