Detuvieron a los motochorros que se volvieron virales

Detuvieron a los motochorros que se volvieron virales

El miércoles se hizo efectiva la detención de los dos motochorros que fueron filmados cuando intentaban asaltar a un matrimonio y a su pequeña hija, que estaba vestida de conejo. El asalto trascendió a nivel nacional y reflejó el gran problema de inseguridad en Tucumán.

En el video que se volvió viral, causó profunda indignación entre la comunidad, debido a que se observa a los delincuentes cuando intentan cometer el ataque mientras la mujer filmaba a su hija en la vereda de una vivienda, ubicada en calle Las Piedras al 2.200, en el barrio La Ciudadela, a donde habían ido a visitar a un familiar para compartir el almuerzo de Las Pascuas.   

Los delincuentes Carlos Federico López y Lucas Gabriel Lucena, ambos mayores de edad, fueron detenidos gracias al accionar de la Fiscalía Especializada en Robos y Hurtos III y de la Policía a cargo de la doctora Adriana Reinoso Cuello (secretaría de la doctora Virginia Pérez Albert).  

Desde el Ministerio Público Fiscal (MPF) se informó que ese mismo día se solicitaron medidas de allanamiento que fueron otorgadas por el juzgado interviniente, ordenándose la detención de estos dos sujetos, que no fueron hallados en ese momento, aunque se secuestraron elementos de valor para la causa, como unas zapatillas y una gorra.

Presionados por la investigación, los sospechosos se presentaron en los tribunales penales junto a su abogado particular. Una vez que completaron todos los trámites legales de rigor fueron presentados ante la fiscalía interviniente. Quedaron imputados por el delito de robo en grado de tentativa y posteriormente detenidos.

El testimonio de las víctimas

«Mi esposa iba filmando a mi hija disfrazada de conejo para darle una sorpresa a mi mamá. Yo iba unos metros adelante ya que llevaba gaseosas pesadas en las manos y ahí fue cuando escuché la moto», relató Luciano Fernandez Sigona. Y agregó: «Ahí saco la llave para abrir la reja y se me cae de los nervios. No sé cómo levanto las llaves, abró la puerta y tiro mi celular. Cierro e inmediatamente voy a abalanzarme sobre estos delincuentes».

Además relató que lo que más le asusto fue «cuando los vi enfrente de mi mi hija, pero luego me di cuenta que un vecino la había alzado», contó.

Lo que contradice los dichos del Ministerio Público Fiscal, fue que Sigona relató que en la comisaría de la zona no quisieron tomarle la denuncia ya que le explicaron que al no haber víctimas ni delito no podían actuar. «‘Queda para la estadística’, me dijeron«. «No podemos vivir así. No eran las 2 de la mañana. Era un horario prudente para salir a almorzar con mi familia», analizó el jóven.