Se pierden toneladas de limones

Se pierden toneladas de limones

Los limones tienen un valor muy significativo en el mundo y en la Argentina, cumpliendo así con el principal producto exportado desde la provincia de Tucumán. Así lo reflejó el Instituto de Desarrollo productivo de la provincia (IDEP), ya que, de este modo, más del 20% de la producción mundial es representado por el caudal de la región.

En este sentido, el «Jardín de la República» aporta una cosecha de aproximadamente 1.500.000 toneladas. Según fuentes oficiales, la región presenta condiciones naturales que benefician la obtención de un cítrico que cumple con excelentes condiciones y características, tanto en lo que respecta a su contenido líquido, en su aroma y su visual, lo cual le permite abrir mercados del exterior como los Estados Unidos.

En la actualidad, las malas noticias no tardaron en llegar debido a las malas condiciones del clima en los tiempos de cosecha. Tucumán tuvo una pérdida de toneladas de limones, los cuales no pueden comercializarse al mundo, ni ser utilizados para satisfacer al mercado interno, ya que dejaron de cumplir con los estándares de exigencias de calidad.

«Es un año atípico en materia de precipitaciones. Nunca hemos tenido un invierno tan húmedo. En comparación con el 2018, en este período está lloviendo un 40% más. Y todo esto llega en plena cosecha de limones que termina en el mes de septiembre. Por toda esta problemática ya se perdieron entre 45 y 50 días de trabajo, y eso es capacidad de proceso que se pierde», dijo Pablo Padilla, presidente de la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (ACNOA).

«A su vez nos encontramos con una situación de períodos de precipitaciones de 3 o 4 días, luego el tiempo mejora y eso permite que el productor puede volver a cosechar, y enseguida el tiempo desmejora», siguió analizando Padilla reconociendo los estragos que produce el papel protagónico de la inestabilidad del clima.

«El limón que no se cosecha sigue madurando, y cuando se lo retira de la planta nos encontramos con que no cumple con las exigencias de calidad. Todo esto ha derivado en que la producción salió toda junta desde los campos, y la industria no tiene capacidad de procesamiento necesaria para tanta producción», finalizó el dirigente.

En este sentido, según informes de la Asociación, aproximadamente 50.000 puestos de trabajo son directamente afectados, además de sectores productivos e industriales, ya que, estas pérdidas afectan directamente sobre la situación económica del noroeste de la Argentina.