El CEPA analizó la coyuntura de las fábricas automotrices

El CEPA analizó la coyuntura de las fábricas automotrices

En medio de un contexto económico en el cual la inestabilidad domina la situación macro en donde se tienen que administrar las pequeñas, medianas y grandes empresas, con una pérdida del poder adquisitivo del dinero del país que, si bien decae en su velocidad mes a mes, está en términos altos si se realiza una comparación a nivel mundial. A su vez, las Pymes deben reproducirse dentro de un sistema con una tasa de interés cercana al 60%, según establecen múltiples economistas.

Así, según un informe realizado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) revela un análisis del complejo automotriz en el primer semestre de 2019. En este se muestra cómo la industria manufacturera es golpeada por el ciclo económico recesivo del país, el que combina una caída de las demandas, la pérdida de ingresos frente a la inflación, el aumento de las tarifas y la falta de competitividad frente a las empresas extranjeras.

Por esto, desde el Estado nacional se lanzó el programa, llamado «Juni0KM», la cual dispuso de unas 35.000 unidades con descuentos que van desde $ 50.000 a $ 80.000 en el precio final, y sin diferenciar entre origen local, Mercosur o extrazona. Los aportes, realizados por nación a través de un subsidio de $ 1.000 millones a los que se le suman a los descuentos implementados por las terminales, se ponen en práctica en un contexto de acumulación de stock, con suspensiones generalizadas y fábricas parcialmente paralizadas.

«Los datos publicados por el INDEC exhiben una tendencia decreciente de la producción industrial, sobre todos a partir de mediados de 2018. Dicha caída se explica por la merma en la producción de vehículos y de carrocerías, remolques y semirremolques», alertó la institución. Pero, sin dejar de lado que «cuando se analizan los promedios del todo el sector, se puede ver cómo impacta la devaluación y posterior crisis, ubicándose, en lo que va del 2019, en el nivel más bajo desde el inicio de este Gobierno.

Frente al mismo aspecto, al momento de realizar una mención por sobre la utilización de la capacidad instalada «se evidencia un claro proceso de retroceso de la producción del sector». También, «se observa el impacto de la crisis y cómo cae el nivel de utilización de las fábricas. De hecho, la utilización de la capacidad instalada promedio de los primeros cuatro meses se ubica en el 33,4%, más de 13 puntos porcentuales menos que en cada uno de los tres años anteriores».

Además, al estudiar la producción, según lo expresado en del informe del CEPA, se puede notar que entre el año 2015 y 2018 la caída alcanza el 14%, mientras que el descenso entre el primer semestre 2015 y 2019 fue del 40%. Y, al comparar los primeros seis meses 2018 y 2019 la caída suma 33,6%, percibiéndose el impacto de la devaluación sobre la evolución del sector.

En segundo lugar, «cuando se indaga respecto de las exportaciones, se puede corroborar que entre 2015 y 2018, las mismas aumentaron en 10%. Ahora bien, al comparar lo ocurrido entre los primeros semestres de 2015 y 2019 se observa una disminución del 19%. Si la comparación se ajusta a lo ocurrido en los primeros seis meses de 2018 y de 2019, se puede afirmar que la devaluación de casi el 100% no tuvo un efecto positivo sobre las ventas externas del complejo».