«La leishmaniasis es una enfermedad olvidada»

«La leishmaniasis es una enfermedad olvidada»

Hoy finalizó el Congreso de la XVII jornadas científicas de FEDI.NOA se la plantea como un desafío global, buscando sensibilizar a médicos de distintas especialidades sobre esta patología, con una alta prevalencia en esta región. En este contexto, la leishmaniasis tomó un papel central ya que, desde la Federación Dermatológica integradora del Noroeste Argentino (NOA) se destacó su presencia en la región.

«El diagnóstico se realiza de manera gratuita, al igual que su tratamiento, suministrando las drogas que nos proveen desde la Organización Panamericana de la Salud», comentó luego de la jornada Antonia Lavenia, jefa del programa de Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores del PRIS. Además, informó que la tarea inicia en el primer nivel de atención, con capacitación permanente al personal para que puedan detectar las lesiones en la piel características de esta patología, para su detección temprana.

«La leishmaniasis es una enfermedad huérfana u olvidada porque afecta a población de menos recursos económicos, y eso hace que nosotros médicos busquemos respuestas», añadió el referente en dermatología y en infectología del todo el país y también de América Latina, Carlos Eduardo Pérez, quien es médico infectólogo y profesor universitario en Bogotá, Colombia.

Nuestros países tienen la particularidad de contar con patologías que son transmitidas por vectores, como mosquitos, pese a eso la información científica que hay sobre ello es muy poca, y en este sentido el infectólogo colombiano remarcó la importancia de encuentros como el de FEDI.NOA, oportunidades valiosas para poder compartir las estrategias que se han desarrollado a lo largo de los años en las américas para enfrentar los problemas que afectan a la población de mayor vulnerabilidad.

«En Venezuela muchas personas usan rellenos con biopolímeros mal aplicados, lo que produce una reacción inflamatoria sistemática, disparando enfermedades inmunológicas importantes», aclaró Ricardo Pérez Alfonso, director del posgrado de Dermatología del Instituto de Biomedicina del hospital Vargas de Caracas, Venezuela. En este sentido, «lo que se intenta es sensibilizar a los médicos sobre esto, vemos acá en Tucumán hay muy buenos esfuerzos con un grupo dedicado a hacer un sistema de referencia».

La leshmaniasis se transmite por un vector que se llama flebótomo, que vive alrededor de los bosques, de la selva, en las zonas de alta arborización como Salta, Jujuy y Tucumán, afectando a la población que reside en esos ambientes. Los tratamientos que pueden durar entre 20 a 30 días, si bien tienen entre un 80 a un 85% de tasa de curación, no han evolucionado, son tóxicos y en algunos casos muy complejos.

Para finalizar, Manuel Jiménez de Resistencia, Chaco, destacó el trabajo que vienen realizando desde FEDI.NOA en la formación dermatológica de todo el NOA, algo que, consideró, debería tomarse como ejemplo y aplicarlo a nivel país. «La cantidad de médicos concurrentes reflejan el éxito de la jornada, donde vamos a contar nuestro trabajo en patologías regionales, sobre lo que trabajamos con mayor frecuencia como leishmaniasis y otras enfermedades huérfanas como micosis profunda y lepra», finalizó.