La autopsia preliminar confirmó que Norma Varela Tula, de 61 años, murió por un shock hipovolémico provocado por múltiples lesiones, un dato que reorientó la investigación en Catamarca y reforzó la hipótesis de una muerte violenta.
El caso comenzó a investigarse el domingo por la noche, cuando una familiar encontró a la mujer sin vida en su vivienda de calle Carlos de la Vega al 400, en el barrio La Chacarita, y dio aviso a la Policía.
Por disposición de la fiscal de Instrucción de feria, Yésica Miranda, trabajaron en el domicilio efectivos de Criminalística y de la Unidad Judicial. El cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial para la autopsia de rigor.
El informe forense determinó que la mujer murió como consecuencia de un shock hipovolémico ocasionado por múltiples lesiones. Ese hallazgo llevó a los investigadores a descartar una muerte natural y a concentrar la pesquisa en un hecho de violencia.
Con los resultados incorporados al expediente, la Fiscalía reforzó las medidas para esclarecer las circunstancias en las que se produjo el fallecimiento. Hasta el momento no se difundieron precisiones sobre el tipo de lesiones ni sobre el móvil del ataque.
Un hallazgo que conmocionó al barrio
La víctima vivía sola en la vivienda de La Chacarita, un barrio ubicado en la zona sur de la capital catamarqueña. Fue una familiar quien la encontró sin vida el domingo por la noche y dio aviso inmediato a las autoridades. A partir de ese momento, la fiscal Miranda ordenó el trabajo de los peritos de Criminalística en el lugar del hecho y el traslado del cuerpo a la Morgue Judicial.
Los vecinos de la zona se mostraron consternados por lo ocurrido y relataron que no advirtieron movimientos extraños durante el fin de semana. La investigación procura ahora reconstruir las últimas horas de Norma Varela Tula para establecer si hubo forcejeo o si el ataque fue sorpresivo.
Las próximas medidas
La fiscal Miranda avanza con la recolección de testimonios en el barrio y con las pericias complementarias, mientras la causa sigue su curso bajo una estricta reserva. Los investigadores esperan los resultados definitivos de los estudios forenses para determinar la mecánica exacta del crimen.
La Justicia de Catamarca no descartó ninguna línea investigativa y ordenó el análisis de las cámaras de seguridad de la zona, además del entrecruzamiento de llamadas y el relevamiento de posibles testigos que pudieran aportar datos sobre lo sucedido en la vivienda de calle Carlos de la Vega al 400.