La seguridad vial en Catamarca volvió a quedar bajo discusión luego de que efectivos policiales secuestraran cuatro animales que se encontraban sueltos en plena Ruta Nacional N° 38, en la zona de la Capital. El procedimiento ocurrió durante la madrugada y permitió retirar de la vía pública a tres equinos y un mular que representaban un potencial peligro para quienes circulaban por uno de los corredores más transitados de la provincia.
El operativo fue realizado por personal de la División Policía Montada de la Policía de la Provincia, dependiente de la Dirección de Unidades Especiales (DUE), alrededor de la 1.30 de la madrugada en el kilómetro 574 de la Ruta Nacional N° 38. Según informaron fuentes policiales, los animales fueron incautados por una presunta infracción a la Ley Provincial N° 5.841, una normativa creada para evitar la presencia de animales sueltos en rutas, caminos y espacios públicos.
El episodio volvió a instalar un problema que desde hace años genera preocupación entre conductores y vecinos: la presencia de animales sin control en zonas de circulación vehicular. Si bien en esta oportunidad la intervención policial evitó que se produjera un accidente, la situación reabre el debate sobre la prevención y los mecanismos de fiscalización para garantizar una mayor seguridad vial en Catamarca.
Seguridad vial en Catamarca: una ley vigente y el desafío de evitar nuevos riesgos
La Ley Provincial N° 5.841 establece herramientas para impedir que animales permanezcan sueltos en rutas y calles, debido al riesgo que representan para automovilistas y motociclistas. Sin embargo, la aparición de cuatro animales sobre una ruta nacional vuelve a generar interrogantes sobre la efectividad de los controles preventivos y la capacidad del Estado para anticiparse a este tipo de situaciones.
Desde sectores vinculados a la seguridad vial suelen advertir que los animales sueltos pueden convertirse en un factor de peligro, especialmente durante la noche o en sectores donde los vehículos circulan a velocidades elevadas. En distintos casos, este tipo de situaciones puede derivar en siniestros con consecuencias graves, por lo que la prevención resulta un aspecto central de la política pública.
El hecho ocurrido en la Ruta Nacional N° 38 pone nuevamente bajo análisis la responsabilidad de los organismos provinciales encargados del control y cumplimiento de las normas. Para la gestión de Raúl Jalil, la seguridad vial continúa siendo un desafío que requiere no solamente operativos puntuales, sino también políticas sostenidas de prevención y fiscalización.
Tras el secuestro, los propietarios o responsables de los animales deberán presentarse en la base de la División Policía Montada dentro de un plazo de 48 horas con la documentación correspondiente que acredite la propiedad y procedencia. Mientras avanza el procedimiento administrativo, el caso vuelve a exponer una problemática que continúa generando preocupación en las rutas y caminos de Catamarca.