“Me relajé porque hice el punto de contacto, pensé que estaban yendo a buscarlos, pero nunca sucedió”. La frase es de Vilma Carrizo, la esposa de uno de los cuatro mineros que quedaron atrapados bajo la nieve en el proyecto de litio Fénix, en el Salar del Hombre Muerto. Carrizo denunció que Río Tinto mantuvo la actividad operativa pese a las condiciones climáticas extremas y falló en los protocolos de emergencia durante el temporal que azotó la Puna de Catamarca entre el 19 y el 20 de julio.
El rescate de los cuatro trabajadores se concretó el miércoles 22 de julio luego de más de 72 horas de aislamiento a más de 4.500 metros sobre el nivel del mar, en la Puna catamarqueña. Participaron del operativo conjunto bomberos de Santa María, personal de Vialidad, efectivos policiales, autoridades municipales, trabajadores de la propia minera, contratistas y vecinos. Los operarios presentaban cuadros de hipotermia y uno de ellos sufrió graves lesiones por congelamiento en los pies, por lo que fue derivado a un centro especializado en Buenos Aires.
Carrizo relató que su esposo, integrante de la brigada interna de rescate de la compañía, salió junto a otros compañeros para asistir en tareas de apoyo y quedó aislado cuando el temporal recrudeció de manera repentina. El trabajador logró comunicarse con ella mediante un teléfono satelital con señal deficiente porque no podía establecer contacto con la empresa. “No podía modular”, le explicó, antes de darle un número interno para que reportara la situación.
“Por supervivencia, salió a buscar refugio. Él y otro compañero hacen esa caminata y son quienes sobreviven tres días a la intemperie”, contó Carrizo sobre la decisión de su esposo y un colega de abandonar la camioneta sepultada por la nieve. Los otros dos operarios permanecieron dentro del vehículo. En algunos sectores de Catamarca la acumulación de nieve alcanzó los cuatro metros y las temperaturas descendieron hasta 27 grados bajo cero.
La mujer cuestionó el funcionamiento del sistema de alerta temprana y del denominado “Operativo Invierno” implementado por la minera, y reclamó que tanto la empresa como las autoridades provinciales y municipales revisen los mecanismos de prevención. “Tiene que haber un protocolo de invierno y de alerta temprana también por parte de las autoridades municipales y provinciales”, afirmó.
Advertencias previas y fiscalización
El secretario general de AOMA Catamarca, Gustavo Molina, aseguró que el sindicato había advertido previamente a la empresa y a la Inspección de Minería sobre las alertas meteorológicas vigentes antes del temporal. Desde el gremio anticiparon que impulsarán una investigación para determinar si existieron fallas en la aplicación de los procedimientos de prevención y respuesta.
Los cuatro trabajadores rescatados presentaban hipotermia y el operario con lesiones más graves por congelamiento en los pies continúa internado en un centro especializado en Buenos Aires. Río Tinto, por su parte, sostuvo que activó los protocolos de emergencia previstos y reforzó las medidas de seguridad en el campamento.