“Nunca fueron a buscarlos”, denunció Vilma Carrizo, esposa de uno de los cuatro mineros rescatados tras sobrevivir tres días en la Puna de Catamarca. La mujer responsabilizó a la empresa australiana Rio Tinto por no activar el auxilio después de que ella reportara la emergencia, mientras su marido y otros tres trabajadores soportaban temperaturas de hasta 16 grados bajo cero y nevadas que superaban los dos metros.
El domingo por la noche, Carrizo recibió un llamado desde un teléfono satelital con un número desconocido. “Pensé que era una estafa. De tanta insistencia, atendí y era él pidiendo que no le corte porque no tenía comunicación con la empresa”, relató. A pesar de que avisó de inmediato al área correspondiente de la minera, la asistencia prometida nunca llegó esa noche.
El lunes, su esposo volvió a comunicarse y confirmó que las máquinas de auxilio no habían aparecido en el lugar. Ante ese panorama, él y un compañero decidieron abandonar el vehículo en el que estaban para buscar refugio a pie. “Por supervivencia, salió a buscar una máquina que supuestamente iba en esa dirección”, explicó Carrizo.
Mientras dos operarios permanecieron dentro de una camioneta, el marido de Vilma y otro trabajador caminaron durante tres días a la intemperie en la zona cordillerana de Catamarca. Según los equipos de rescate, uno de ellos tuvo que enterrarse en la nieve por las noches para resistir las marcas térmicas más bajas y no morir de hipotermia.
El reclamo por la falta de protocolos
El rescate se concretó el miércoles por la tarde, cuando bomberos voluntarios de Santa María y fuerzas de seguridad lograron despejar caminos bloqueados por acumulaciones de nieve de hasta dos metros. Los trabajadores fueron encontrados a pocos kilómetros de distancia entre sí, y el hallazgo fue calificado como “un milagro” por los socorristas.
“Tiene congelamiento de miembros internos que le impide apoyar sus pies”, lamentó Carrizo sobre el estado de salud de su esposo, que permanece internado en un centro asistencial de la capital de Catamarca tras la prolongada exposición al frío extremo. La mujer detalló que su marido y los otros mineros estuvieron aislados a 4.000 metros de altura, sin posibilidad de comunicación directa con la empresa durante las horas más críticas del temporal.
Carrizo apuntó directamente contra Rio Tinto por decidir “seguir operando pese a las inclemencias climáticas” y reclamó que las autoridades provinciales y municipales implementen protocolos de “invierno y de alerta temprana” para la actividad minera en la Puna catamarqueña. Por su parte, el secretario de la Asociación Obrera Minera Argentina (Aoma), Gustavo Molina, confirmó que los cuatro trabajadores ya se encuentran bajo observación médica y que el gremio evalúa pedir explicaciones formales a la compañía sobre la demora en el auxilio.