Trabajadores de la Escuela Provincial de Minería de Catamarca denunciaron una grave situación de acoso y persecución laboral dentro de la institución y aseguran que el Ministerio de Educación provincial no respondió a los reclamos formales que presentaron hace aproximadamente dos meses.
Según explicaron los afectados, las notas de reclamo fueron dirigidas a las autoridades del Ministerio de Educación y del área técnica de la provincia, pero hasta el momento no obtuvieron “ninguna respuesta ni solución”. La falta de acción oficial mantiene paralizada la resolución del conflicto, que escaló hasta hacerse público ante la imposibilidad de encontrar canales de diálogo dentro de la misma escuela.
Entre las irregularidades, el personal señaló que licencias médicas y ausencias debidamente justificadas son consignadas como inasistencias injustificadas para ser enviadas a liquidación y aplicar descuentos en sus salarios. Esa maniobra administrativa impacta de lleno en ingresos que los propios trabajadores describen como ya ajustados, y encendió la alarma incluso antes de que llegaran los descuentos efectivos a los recibos de sueldo.
Además, denunciaron que se tomaron fotografías de los trabajadores sin su consentimiento dentro del ámbito laboral, una práctica que calificaron de “ilegal y persecutoria”. La toma de imágenes, según relataron, se produjo en espacios de trabajo cotidianos y sin que mediara notificación previa ni autorización, lo que agravó la sensación de hostigamiento que atraviesan a diario.
Gobierno de Catamarca, bajo presión por las denuncias en la Escuela Provincial de Minería
También apuntaron contra una directiva interna que se habría emitido desde la escuela con la indicación expresa de no mantener contacto con los medios de comunicación. Para los denunciantes, esa orden funcionó como un mecanismo de aislamiento que dificultó todavía más la visibilización del problema, forzándolos a recurrir a vías externas para que su reclamo llegara a la opinión pública catamarqueña.
El personal expresó que la situación se volvió insostenible por el impacto directo que tiene en sus salarios y en el clima de trabajo diario. La acumulación de hechos, sin una respuesta institucional que los contenga o los investigue, fue minando la convivencia dentro del establecimiento educativo, dedicado a la formación de técnicos mineros en una provincia donde la minería ocupa un lugar central en la economía regional.
Frente a la falta de respuestas, los trabajadores exigen la intervención urgente del establecimiento y aguardan “una pronta convocatoria por parte de las autoridades educativas de la provincia”. Mientras tanto, la Escuela Provincial de Minería sigue funcionando con un plantel que asegura vivir bajo presión y sin que el gobierno de Catamarca haya fijado una fecha para abrir la mesa de diálogo que reclamaron hace dos meses.