El litro de gasoil premium llegó este lunes a $2.656 en las estaciones de Shell de Catamarca, la cifra más alta del último relevamiento de la Secretaría de Energía de la Nación. Ese valor, que supera en más de mil pesos al de su principal competidora, pone en evidencia el peso creciente del combustible en el presupuesto de familias, trabajadores y sectores productivos de la provincia.
La petrolera registró en la capital catamarqueña la nafta común a $2.227, la nafta premium a $2.499, el gasoil común a $2.383 y el gasoil premium a $2.656. Los números confirman que movilizarse en la ciudad se encareció de manera sensible durante la última actualización.
En las estaciones de YPF, en cambio, la nafta común se consiguió a $1.324, la premium a $1.528, el gasoil común a $1.363 y el gasoil premium a $1.529. La brecha entre ambas marcas, que va de los $903 a los $1.127 según el producto, muestra estrategias comerciales muy dispares y obliga a los automovilistas a comparar cada vez que cargan.
La variación de precios responde a una combinación de los costos internacionales del crudo, la fluctuación del dólar y la carga de impuestos internos, un cóctel que genera inestabilidad en los surtidores de todo el país. En Catamarca esa volatilidad se siente con más fuerza porque la provincia no está exenta del precio pleno de referencia nacional ni de los sobrecostos logísticos que suelen afectar a las economías del interior.
Nafta y gasoil en Catamarca: cuánto pesa la suba de combustibles en la economía local
Para un trabajador que recorre 30 kilómetros diarios con un auto naftero común, llenar el tanque con nafta de Shell puede representar más de $22.000 por semana, un gasto difícil de absorber para salarios que en muchos casos están por debajo de la media nacional. Los taxis y remises, que mueven a buena parte de la población en el Gran Catamarca, ven achicarse el margen de ganancia cada vez que los precios se actualizan.
El impacto se traslada con particular dureza al transporte de cargas y a la producción agropecuaria. Una cosechadora puede consumir más de 200 litros en una jornada: con el gasoil premium a $2.656, eso implica un costo diario superior a $531.000 solo en combustible, un número que tensiona las ya ajustadas cuentas de los productores y encarece el traslado de la mercadería.
La fijación de los precios en el surtidor es una decisión de las petroleras y responde a la política energética nacional, pero el encarecimiento de la movilidad golpea de lleno en la economía doméstica de Catamarca. Con una canasta básica que no deja de subir, cada peso extra en la nafta o el gasoil se traduce en menos margen para otros consumos y en un desafío permanente para los que viven y producen en la provincia.