El dramático episodio que puso en peligro la vida de 14 operarios en la Puna desató fuertes cuestionamientos sobre los controles de la Policía Minera en Catamarca. A pesar de encontrarse vigente una normativa específica de prevención invernal dictada por el Ministerio de Minería, el organismo estatal de fiscalización no supervisó el cumplimiento de las alertas meteorológicas ni impidió que el personal de la empresa Rio Tinto quedara aislado durante tres días en medio de un intenso temporal de viento blanco y nieve.
El hecho se desencadenó cuando un contingente de catorce trabajadores quedó varado en la alta cordillera ante un temporal que ya había sido pronosticado con días de anticipación. Cuatro de los operarios debieron sobrevivir a la intemperie en condiciones extremas hasta que las brigadas de auxilio lograron rescatarlos con vida, exponiendo graves falencias en la activación de los mecanismos de seguridad obligatorios.
Desde el 27 de enero rige en el distrito la Resolución N° 16, marco legal que estableció el “Protocolo de Comunicación y Prevención en Proyectos Mineros”. La disposición fija de manera taxativa el esquema de “gerenciamiento de viaje”, por el cual las empresas concesionarias están obligadas a informar horarios de partida, destinos, nómina de pasajeros y pronósticos climáticos antes de cualquier traslado hacia los yacimientos.
Asimismo, la normativa cuenta con un capítulo específico dedicado al procedimiento invernal, con vigencia obligatoria desde el 1° de mayo hasta el 30 de septiembre. Este apartado impone a las compañías mineras contar con planes de evacuación preventiva, indumentaria térmica adecuada, provisiones de contingencia y la expresa prohibición del tránsito nocturno, pautas que no fueron fiscalizadas en el terreno por la autoridad provincial de aplicación.
Designaciones cuestionadas y fallas operativas de la Policía Minera en Catamarca
La responsabilidad primaria del control recae sobre la Dirección Provincial de Minería y su cuerpo de inspección técnica. La titularidad del organismo fiscalizador fue asumida por Luciano Federico Morcos, un licenciado en Higiene y Seguridad de 34 años designado por la ministra Olga Teresita Regalado a poco de asumir su cargo, tras desempeñarse previamente como empleado en la consultora ambiental perteneciente al hermano de la funcionaria ministerial.
Las irregularidades en la gestión del incidente se extendieron a las tareas iniciales de salvamento ejecutadas por la propia firma privada. En un intento de auxilio sin supervisión estatal, dos rescatistas fueron enviados sin el equipamiento de alta montaña indispensable ni monitoreo climático, terminando también varados en medio del temporal y agravando el cuadro de emergencia en la cordillera.
La falta de aplicación efectiva del protocolo por parte de la Policía Minera en Catamarca dejó al descubierto una preocupante ausencia del Estado en la supervisión de la seguridad laboral de los trabajadores puneños. Con una reglamentación provincial que fue desoída y rescates improvisados que pudieron terminar en tragedia, el sector enfrenta severas críticas por la inacción de sus organismos de control.





