La firma de una pauta en cuotas para los agentes comunales reabrió el debate sobre el deteriorado poder adquisitivo municipal en Catamarca. Tras jornadas de tensión y medidas gremiales que forzaron una audiencia de urgencia, la Municipalidad de Fray Mamerto Esquiú y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) acordaron un incremento escalonado del 12% a liquidarse entre septiembre y diciembre, cifra que evidencia el marcado retraso de los sueldos locales frente a la inflación real acumulada en la provincia.
El entendimiento salarial se rubricó en la Secretaría de Gobierno comunal, con la participación del secretario de Gobierno, César Iván Tardivo, la secretaria de Hacienda, Paula Plaza, y la cúpula sindical liderada por Ángel Ricardo Arévalo y Nicolás Barrionuevo. Las partes convalidaron una recomposición fragmentada que comenzará con un 5% en los haberes de septiembre, un 2% en octubre, un 2,5% en noviembre y un 2,5% final en diciembre, alcanzando el porcentaje pactado al concluir el año.
El acta incluyó además un aumento del 100% en los montos de asignaciones familiares y un ajuste del 200% para adicionales por tareas específicas, rubros históricamente devaluados en las comunas del interior. Asimismo, se estableció una cláusula gatillo atada al IPC del INDEC para enero y febrero de 2027 que recién se liquidará con los sueldos de marzo, obligando a los trabajadores a soportar el encarecimiento diario del costo de vida sin actualización inmediata.
Pese a la presentación oficial en clave de consenso, empleados de base expresaron su disconformidad con los tramos fijados. Representantes de los sectores operativos remarcan que los básicos comunales se ubican entre los más bajos del NOA, por lo que una suba inicial del 5% resulta insuficiente para cubrir la canasta básica y el costo de servicios esenciales.
Paritarias a la baja, atraso en haberes y presión sobre el presupuesto comunal
La pauta acordada en Fray Mamerto Esquiú desnuda las directivas restrictivas impuestas desde el Poder Ejecutivo conducido por Raúl Jalil. Al abrirse las negociaciones provinciales con pautas salariales a la baja, los municipios alineados replican porcentajes acotados que consolidan la pérdida salarial, argumentando estrechez presupuestaria mientras evitan discutir recomposiciones que compensen el atraso salarial acumulado durante los últimos meses de caída económica.
A este escenario se suma la postergación de las soluciones definitivas para el personal no escalafonado. En los municipios del Valle Central persiste una elevada proporción de precarización laboral y suplementos no remunerativos que no impactan en el haber jubilatorio, transformando estas actualizaciones en paliativos temporales que no modifican la depreciación estructural de las remuneraciones en el sector público local.
El convenio alcanzado con el gremio estatal transparenta las tensiones que atraviesan al poder adquisitivo municipal en Catamarca. Con incrementos fraccionados que corren detrás del índice inflacionario y el compromiso de reanudar paritarias recién a fines de marzo, los trabajadores de las comunas continúan pagando el costo del ajuste fiscal ante la falta de políticas salariales que restituyan de forma efectiva su nivel de vida.