La disputa territorial por la radicación aduanera en el oeste provincial escaló a un escenario de movilización popular en torno a la Zona Franca en Catamarca. Representantes de las denominadas Fuerzas Vivas de Fiambalá, junto a las cámaras de Turismo, Comercio y de Proveedores Mineros, convocaron a una manifestación comunitaria para este sábado a las 19:00 en la plaza Fray Mamerto Esquiú, exigiendo que el enclave logístico sea instalado de forma definitiva en su jurisdicción.
Las entidades intermedias fundamentaron la convocatoria en razones históricas y en la posición geográfica del distrito, subrayando su conexión directa con el Paso Internacional de San Francisco hacia los puertos de Chile. Los organizadores sostienen que la comuna reúne las condiciones territoriales e industriales para encabezar el corredor bioceánico, requiriendo que las autoridades reconozcan formalmente estas ventajas estratégicas en el trazado del proyecto.
El conflicto se profundizó tras la reciente declaración unánime de emergencia turística en Fiambalá por la abrupta caída del consumo. En ese marco crítico, los sectores productivos consideran que la instalación aduanera representa la única herramienta genuina de reactivación frente al endeudamiento de los comercios locales, convocando a las familias y a las localidades de la zona norte del departamento a concentrarse masivamente en la plaza céntrica.
La pulseada abrió una marcada tensión con la ciudad de Tinogasta, cabecera departamental donde aseguran que la ubicación del predio ya fue resuelta a su favor. La imprecisión de la legislación provincial, que otorga la sede al departamento en términos genéricos, alimentó la confrontación entre ambos municipios vecinos, que ahora disputan la cabecera del desarrollo logístico e impositivo.
Presión comunitaria y silencio oficial por la Zona Franca en Catamarca
Esta escalada de reclamos interpela de lleno las decisiones del Gobierno provincial que encabeza Raúl Jalil. Cámaras empresariales cuestionan la prolongada falta de definiciones claras por parte del Ministerio de Industria y Comercio, señalando que la indefinición política del Ejecutivo fomenta disputas internas en el interior mientras las inversiones demoran su desembarco efectivo en la región andina.
A su vez, los vecinos denuncian que la administración central desatiende las urgencias estructurales de la zona cordillerana, donde los comedores escolares acumulan deudas millonarias y las heladas dañaron gravemente la producción vitivinícola. Los manifestantes advierten que el Gobierno provincial promociona acuerdos mineros millonarios, pero elude fijar posturas claras respecto a la distribución de obras e infraestructura en los pueblos extractivos.
La marcha del sábado marcará un punto de inflexión en la pugna por la Zona Franca en Catamarca. Con las entidades intermedias movilizadas en la calle y la comunidad de Fiambalá en estado de alerta, los pobladores exigen que la Casa de Gobierno abandone el cálculo político partidario y garantice un reparto equilibrado de las herramientas de desarrollo en el oeste provincial.