El avance de la explotación y prospección de litio reabrió un intenso debate sobre la sostenibilidad de los recursos hídricos locales en las distintas regiones productivas. Diversas agrupaciones comunitarias y sectores de la producción agrícola-ganadera manifestaron su preocupación por el uso intensivo de agua dulce que demandan los proyectos mineros, advirtiendo que las autorizaciones otorgadas para la Minería en Catamarca ponen en riesgo el abastecimiento poblacional y el equilibrio hídrico de las cuencas provinciales.
La controversia cobró fuerza tras conocerse los detalles operativos de emprendimientos en zonas de recarga de ríos clave, donde los planes de trabajo prevén hasta 21 perforaciones profundas y un consumo estimado de miles de metros cúbicos de agua. Vecinos e intendentes del interior señalaron que los permisos de prospección se tramitan sin considerar la sequía recurrente que sufren los municipios, cuestionando la falta de estudios de impacto ambiental integrales y acumulativos por parte de las autoridades competentes.
A la alerta por el consumo masivo en las nacientes de los ríos se suma la inquietud por la eventual contaminación de las napas subterráneas. Representantes de productores locales criticaron que el Ministerio de Minería priorice la continuidad de los expedientes de las operadoras privadas sin garantizar respuestas concluyentes sobre las observaciones técnicas formuladas por el Ministerio de Agua, Energía y Medio Ambiente.
Frente a la falta de garantías públicas sobre la protección de los acuíferos, comunidades del interior solicitaron la suspensión preventiva de todo tipo de perforación de investigación. Exigen que no se avance con las etapas operativas hasta que se publiquen evaluaciones hídricas independientes que resguarden la producción local y el consumo de la población.
Alertas comunitarias y el impacto hídrico de la Minería en Catamarca
Las principales observaciones de asambleas ambientales y autoridades comunales se dirigen hacia la conducción del área minera provincial por evaluar los permisos de forma individual sin ponderar el impacto conjunto sobre las cuencas. Cuestionan que se promueva la actividad extractiva en regiones vulnerables donde los municipios deben recurrir al reparto de agua en camiones cisterna para abastecer a los vecinos.
De igual manera, referentes agrícolas de la región del este y la Puna reprocharon la falta de fiscalización efectiva sobre el volumen hídrico realmente utilizado en las plantas y campamentos. Criticaron que las instancias de participación ciudadana se suspendan o posterguen únicamente ante la presión de impugnaciones vecinales, en lugar de constituir mecanismos de control previo y transparente.
La disputa por la preservación del agua mantiene en tensión la agenda política e institucional del interior. Ante la amenaza sobre las fuentes naturales de suministro, la ciudadanía intensifica sus reclamos para frenar las autorizaciones a la Minería en Catamarca.





