El avance de la actividad extractiva en el oeste provincial mantiene en estado de alerta a diversas comunidades locales y organizaciones ambientalistas. Vecinos y asambleas territoriales renovaron sus reclamos ante la falta de fiscalización estatal sobre el uso de los recursos hídricos y el tratamiento de residuos peligrosos derivados del desarrollo de la minería en Catamarca.
Las críticas de los pobladores se enfocan en los riesgos de contaminación que generan las piletas de evaporación y el manejo de los pasivos ambientales en las cuencas del interior. Según señalaron los denunciantes, la ausencia de monitoreos independientes y la escasez de datos públicos actualizados comprometen la preservación de los acuíferos y la salud de la población expuesta a la minería en Catamarca.
A la preocupación por el consumo intensivo de agua en zonas arrojadas a la sequía se suma la inquietud por el polvo en suspensión y los derrames de sustancias químicas durante las etapas de prospección. Los habitantes del interior provincial cuestionaron que el Ministerio de Agua, Energía y Medio Ambiente priorice el otorgamiento de permisos por sobre la aplicación de auditorías estrictas en Catamarca.
Frente a la multiplicación de presentaciones y protestas sociales, la ciudadanía demanda frenar la concesión de nuevos proyectos en áreas frágiles. Reclaman la obligatoriedad de evaluaciones de impacto ambiental acumulativas e integrales para determinar las consecuencias reales del impacto extractivo.
Controles ambientales e impacto de la minería en Catamarca
Las principales observaciones de los referentes ambientales se dirigen hacia la pasividad de los organismos de control del Estado provincial. Cuestionan que las carteras gubernamentales deleguen la medición del impacto ecológico en los propios informes elaborados por las firmas mineras en Catamarca.
De igual manera, representantes de las comunidades locales reprocharon el incumplimiento de las normativas de participación ciudadana en las etapas previas a la habilitación de los emprendimientos. Criticaron la falta de transparencia en la difusión de análisis toxicológicos sobre los ríos linderos a los yacimientos.
La protección de los recursos naturales y la fiscalización del entorno hídrico se consolidan como las demandas prioritarias de las poblaciones afectadas. Ante el crecimiento de los yacimientos, la sociedad exige presencia estatal constante y protocolos rigurosos sobre la minería en Catamarca.





