Al parecer los problemas econĂłmicos no llegaron al gobierno catamarqueño, y no tienen problemas para llegar a fin de mes, como la mayorĂa de los argentinos. En los Ăşltimos dĂas se realizĂł un almuerzo oficial, que contĂł con la presencia de muchos de los funcionarios de Catamarca, y con un banquete para homenajearlos.

En el almuerzo estaba la gobernadora LucĂa Corpacci, el electo RaĂşl Jalil, diputados, senadores e intendentes, y se realizĂł en el Centro Integrador Comunitario de Catamarca. La jornada transcurriĂł tranquila y amigablemente, y contĂł con un buen menĂş, muy completo y variado. De entrada degustaron unos tacos, unos brochettes y una cazuela de pollo y verduras, y de plato principal, un lomo cubierto con panceta, y una reducciĂłn de Malbec y tomates cherry.
Pero eso no fue todo, de postre disfrutaron de un brownie con helado, y también con muchas bebidas alcohólicas, vinos como Cordero con piel de lobo, y demás. Todo esto fue preparado para una comitiva de más de 200 personas.

Este almuerzo no fue el Ăşnico evento para festejar fin de año. Como informĂł El Aconquija, tambiĂ©n se realizĂł una cena show, para los miembros de la Obra Social de Empleados PĂşblicos, en el predio de UTGRA, con sushi y champagne. Las deliciosa y divertidas fiestas de fin de año fueron celebradas, paralelamente con la falta de bolsones que hay en Desarrollo Social y con la caĂda de las becas.
Cabe destacar que en los eventos no faltó ningún ingrediente, mientras que al bolsón entregado escasamente por Desarrollo Social le faltan varios. Desafortunadamente, se olvidaron de añadirle azúcar, yerba, salsa de tomates, y varios elementos básicos más, en un descuido por la preocupación por la inminente fiesta que se les acercaba.

Al parecer, en estos ostentosos festejos se distrajeron por un tiempo, y se olvidaron de los problemas y carencias que tienen todos los habitantes de Catamarca, y que hay mejores cosas en las que invertir el dinero de nuestros impuestos, y que Ăşltimamente, hay pocos motivos para celebrar. No se explica la necesidad de tanto lujo, habiendo tanta necesidad real en la provincia.